Ida de los octavos de final de la Europa League.

Los españoles se olvidan de ganar

El Valencia no mereció perder en Brujas (1-0). Empates en casa de Villarreal, Atlético y Athletic.

18/02/2010 23:07 | Miquel Moro | Actualidad

Valencia y Vila-Real dieron el pistoletazo de salida a la participación de equipos españoles en esta ronda de dieciseisavos con resultados negativos. Y eso que, a priori, el Valencia debía tener un partido cómodo y los de Garrido contaban con el factor campo... que se le ha vuelto en contra por el resultado.

En Brujas Emery sorprendió saliendo con todo lo disponible, seguramente buscando un buen resultado ante un rival que no le puso muchos problemas la temporada pasada. Pero el Brujas quiso apretar al Valencia desde el principio sabedor de que sus opciones de sacar algo positivo, pasaban por pillar a los de ché todavía en frío.

Intercambios de ocasiones (Akpala por un lado, Villa y Baraja por el otro) antes de que los locales subieran la intensidad física del partido, que costó la lesión de Mathieu y ver al Valencia y en especial a Emery, deseperado con la permisividad arbitral.

El Valencia quería dominar pero el Brujas le obligaba a hacerlo de manera intermitente.

Con empate se llegó al descanso, con un Valencia que había sido sacado del partido y con un Brujas que se veía vivo y con posibilidades de dar la sorpresa y más después de que Kouemaha enviara el balón al larguero antes del fin de la primera mitad (en contestación a un palo de Villa en los primeros minutos).

Pero en la reanudación todo se vino al traste. A poco del inicio, Silva se tomaba la justicia por su mano y se ganaba su segunda amarilla dejando al Valencia con diez para casi toda la segunda parte. Cuando seguramente todavía Emery no había pensado como replantear el partido llegó el gol del Brujas de la manera más dura posible: un disparo raso de Koumaha no es bien atrapado por Moyá y entra lastimosamente en la portería. Demasiadas desgracias en muy poco tiempo para que el equipo no se viera afectado. Así, vimos un Valencia parecido al que se vio en Tenerife o en Gijón, ganas y llegada, pero poca efectividad y con el paso de los minutos, la indefinición entre ir a por un gol muy valioso o concentrarse en no recibir un segundo que pondría muy difícil la vuelta.

Y así se llegó al final, con una derrota que sin ser definitiva para el Valencia, sí que podría haber hecho mucho daño a los blanquinegros.

Partido de tópicos en el Madrigal

En el Madrigal el Vila-Real quería aparcar la irregularidad de la Liga y darle a su afición una alegría ante un rival duro pero igual de irregular. Y lo que se vio fue un partido lleno de tópicos futbolísticos: los locales llevando el peso del partido (aunque sin inquietar a penas al meta Hintz) y los visitantes jugando a la contra con mucho peligro. De hecho las ocasiones más claras fueron de los alemanes, pero cuando sólo quedaba finalizar la jugada, la suerte parecía aliada con el Submarino. Y así se cumplió otro tópico que dice que el que perdona lo paga y el Wolfsburgo lo pagó cuando vio como Marcos Senna ejecutaba una falta que se coló como un obús por el palo del portero y ponía en ventaja al Vila-Real y anestesiaba el partido hasta que llegó al descanso.

Los segundos cuarenta y cinco minutos fueron muy diferentes en cuanto a efectividad. La primera jugada de contraataque que enganchó el Wolfsburgo fue finalizada por Grafite llevando las tablas al marcador con justicia. Aún así el Vila-Real mantuvo su nivel y su idea de llegar al área contraria  con más fluidez que en la primera mitad, y seguramente por ello, vio como Grafité, que fue una pesadilla para la zaga amarilla, ganaba el mano a mano a Marcano a quien no quedó otra opción que derribar al delantero dentro del área dándole al Wolfsburgo la oportunidad de adelantarse de nuevo a pocos minutos del final.

Pero justo cuando todo parecía acabar así, Marco Ruben aprovechó un buen centro al área en una jugada a la deseperada para igualar definitivamente el partido y desatar la euforia en la grada con el 2-2 que resultó ser definitivo.
Al Vila-Real ya no le queda otra que ir a marcar a Alemania y visto lo visto, su dominio pero poca efectividad por la cantidad de ocasiones de su rival, se puede dar por satisfecho.

Dos errores de Asenjo y Gorka complican la eliminatoria a Atlético y Athletic Club

El Atlético de Madrid dejó escapar una ocasión perfecta para solventar la eliminatoria ante el Galatasaray de Frank Rijkaard. Los colchoneros, que se adelantaron en el marcador gracias a un golazo de falta de José Antonio Reyes, no supieron rematar el partido, en parte por la gran actuación realizada por un ex portero suyo, el argentino Leo Franco. El conjunto de Quique Sánchez Flores, que rayó a buen nivel durante todo el choque, volvió a colgarse el cartel de ‘Pupas' cuando un tirón muscular obligó a De Gea a pedir el cambio, dando entrada a Sergio Asenjo. El ex del Valladolid, que llevaba ocho partidos consecutivos en el banquillo, no tuvo un buen reencuentro con su afición ya que falló en su primera intervención con peligro, salvada por Álvaro Domínguez bajo palos, y provocó, tras su indecisión en una salida, el 1-1 marcado por Keita. El Calderón no tuvo piedad del chaval y le silbaron reiteradamente.

Por su parte, el Athletic Club también deberá jugarse el billete a cuartos fuera de casa. Los bilbaínos registraron el mismo resultado que el del Calderón, aunque en este caso fueron los visitantes, un Anderlecht bien plantado, quienes se adelantaron en el marcador por mediación de Biglia. Gorka no estuvo acertado en el bloqueo de un disparo inofensivo y el centrocampista rival lo aprovechó para enviar el esférico al fondo de las mallas. El aliento de San Mamés hizo posible el empate bien entrada la segunda mitad. San José puso las tablas tras aprovechar un centro de Susaeta y ahora los leones se jugarán el ser o no ser en Bélgica. La nota negativa la pusieron los radicales de ambas aficiones, que se enzarzaron en una violenta batalla campal en el césped del estadio rojiblanco, una vez concluido el choque.

Sigue leyendo...

Edición impresa

Don Balón 1790

Don Balón 1790

2010

Don Balón en PDF