Ana Lucía Domínguez tiene un descuido con un top (y “¡se ve esto!”)

Hacer ejercicio tiene sus peligros

Los cuerpos con físico de diez no suelen venir de serie. Algunas dicen que la naturaleza ha sido agraciada con ellas y que lo que tienen es producto de la genética y de antepasados que se conservaban genial, lo que se dice herencia de ADN y otras reconocen matarse a base de bien en el gym y ayudar a músculos a colocarse en su sitio con la forma deseada. Y si os pensabais que la anatomía de Ana Lucía Domínguez era producto de la lotería, nada más lejos de la realidad. Como muchas de las asiduas a la sección rosa la colombiana dedica horas del día a sus rutinas de gimnasio, el tormento que la mayoría evitamos y que en ella tiene efectos que se ven a simple vista. 

Y como eso de ser actriz y de interpretar series de sonado éxito le ha dado muchas tablas, sabe que ir a entrenar también supone un estilismo adecuado. Que no sirve cualquier cosita, que seguidores y ojos que ven hay en todos los lados. Con un conjunto de coloridos leggins y un top muy mínimo. Un equipamiento no exento de estilo, de los que marca sin dejar espacio a la duda pero de los que facilita y permite el movimiento sin restricción. Uno de los que deja abdominales al aire para que se vea que la actriz está en forma, que su trabajo le cuesta. Y sin una pizca de maquillaje, belleza natural que no tiene miedo del sudor ni de la falta de pintura en la cara para tapar defectos. Que se note que la actriz y la deportista es la misma persona. Que se note que sabe de ejercicio y de interpretar. Que se vea lo que hay y después, se juzgue. Y a nosotros, que somos de la misma opinión, nos gusta, y cada día más.