Antonella Roccuzzo se baña en Ibiza: ¡el bikini del verano!

La mujer de Leo Messi disfruta de sus vacaciones

Antonella Roccuzzo está disfrutando de sus vacaciones en Ibiza junto a su íntima amiga Daniella Seeman, la mujer de Cesc Fábregas. Y no está decepcionando, pues sus fotos ya ocupan las portadas de varios medios que alucinan con su figura.

En la última instantánea vuelve a lucir unas curvas de infarto y un bikini que le resarza sus virtudes. Junto a ella, en el agua, se puede ver a su hijo Mateo, acompañándola a la hora de darse un baño.

Lógicamente, poco o nada ha tardado la captura en hacerse viral y recorrer medio Mundo, que no puede ocultar su admiración por la argentina, todo un reclamo para las cámaras y los ‘paparazzis’.

En los comentarios se preguntan cuál debe ser el secreto de ‘Anto’, que, tras tres embarazos, los de Thiago, Mateo y Ciro, sigue siendo una de las mayores WAGS del planeta futbol. Un misterio que se lo queda bien callado.

‘’Más de 30 años y luce mejor que muchas de 20’’, ‘’Que pechos, que abdominales, que curvas, ¡qué escandalo!’’, ‘’Menudo pivón por Ibiza’’, ‘’Impresionante es la palabra’’, ‘’Por favor, que alguien diga cuál es el truco’’, ‘’Antonella me parece, a día de hoy, la mujer más bella del mundo’’, ‘’Que envidia, quien se la encuentre por Ibiza debe de tener una suerte loca’’, ‘’Guapísima’’ o ‘’El bikini le queda como anillo al dedo’’ fueron solo algunos.

 

Messi, en apuros

Al otro lado del charco, su marido, Leo Messi, pasa por un momento delicado. La temporada en el Barça no acabó bien, tras la debacle en Anfield ante el Liverpool en Champions League y la derrota en la final de la Copa del Rey contra el Valencia, y las cosas no le han ido mejor en la selección argentina, como es costumbre.

Tras perder el primer partido contra Colombia por dos goles a cero, esta madrugada tampoco fueron capaces de pasar del empate a uno contra Paraguay, por lo que deberán de ganar, sí o sí, a Catar en la última jornada.

El riesgo de hacer el ridículo y perder en fase de grupos es enorme, pues no dependen de sí mismos.

Ojo…