“¡Qué asco!” Y es por esta foto de Paola Jara ¡sin depilar!

La colombiana sorprende con su look

Parece que cuanto más lejos está el foco del personaje a retratar, menos se ven esas imperfeciones y defectillos que tratamos de ocultar por todos los medios. El problema de los selfies es que todo lo que se oculta con la lejanía del objetivo se acentúa con la cámara a escasos centímetros de tu cara. Paola Jara no es que haya salido muy favorecida que se diga. Y mira que ella es guapa, monísima y siempre amiga de los flashes. Siempre hay una primera vez para todo. El caso es que llevamos varios minutos mirando su publicación y no nos parece ni ella.

Cierto es que la colombiana es de cejas anchas, pero siempre acorde con la forma redondita de su cara. En pocas ocasiones la hemos visto con un tamaño y grosor igual que el de la publicación. Excesivamente maquilladas y dibujadas. Se ven enormes para una cara menos redonda de los habitual en la que se nota alguna pincelada de Photoshop para restar importancia a esas imperfecciones. También nos sorprende, y mucho, su maquillaje. Es muy normal ver a la cantante de rancheras maquillada, es una mujer muy coqueta a la que le gusta cuidarse y arreglarse. Pero siempre con maquillajes discretos y suaves que se encargan de potenciar toda su belleza. Por eso hoy no nos cuadra el tono de sus labios, ni el de sus pómulos, e incluso, el exceso en sus pestañas. Lo mismo todas estas sorpresas nuestras no son sino los efectos secundarios de los selfies. Que no a todo el mundo les sienta bien. Que hay que saber hacerlos y saber posar. Porque los selfies son los enemigos de famosas y no famosas. Los que dejan a la vista las cejas anchas y los labios demasido rojo. Los enemigos de las famosas y de las que no somos tanto.