¡Brutal! Rosalía en el jacuzzi relajada y con todo rosa

La cantante las enseña sin pudor, ¿son suyas de verdad?

Rosalía es la sensación del 2019. Ya lo fue casi en el 2018 pero este año ha sido el de su confirmación. Tiene tantos seguidores por el mundo que uno ya no sabe si es tan solo un producto de marketing o si en realidad estamos ante un talento que puede traspasar barreras y llegar al olimpo de los mitos.

De momento ella sigue a lo suyo, siempre rodeada de polémica. Pero eso también hace que ella siga siendo noticia y la viene bien. En parte porque cada búsqueda en Google hace que su nombre se posicione más y más alto, y porque su música cada vez es más escuchada.

Todo el mundo quiere colaborar con ella. Desde Bad Bunny hasta Billy Eilish o Dua Lipa. Cantar con Rosalía es sinónimo de Altura, de éxito asegurado. Y eso hace que todos los productores busquen un dúo con ella para sus cantantes.

Quizás la mayor parte de las críticas vienen de los que no entienden su estilo o su forma de ser. Algunos siguen convencidos en que lo de Rosalía es algo pasajero y que cuando pase el hype todo acabará. Pero ella sigue empeñada en negarlo y la verdad es que cada actuación suya es , siendo sinceros, un auténtico escándalo.

Aunque es cierto que la última que hemos visto, ahora se ha ido a Las Vegas, ha sido en Madrid el pasado fin de semana y que fue un poco decepcionante. No por su voz, que siempre es brutal y corta la respiración, si no por la duración y por la canción elegida “Dios nos libre del dinero”.

La hemos encontrado en internet en un Jacuzzi, a punto de entrar dentro, con unas mallas y un top rosa bien ajustados. No tiene ni un gramo de grasa. La rutina de conciertos y viaje la mantienen en un estado de forma envidiable. Además de tener unas uñas enormes, reforzadas con bisutería que le dan aún más brío y nos dejan ver un tamaño descomunal. Agarrar un buen micro con esas manos tiene que ser complicado. Malamente.

Tremenda. Una leyenda viva. Siempre a sus pies. Es Rosalía. Para lo bueno o para lo malo. La amas o la odias. No hay termino medio.