Carmen Villalobos se pasa: ¡Ojo!

Creíamos conocerla, pero no

Lo de tener un color fetiche, un jersey que usar en un momento D o el amuleto de la suerte a la hora de jugar los números de la lotería es un clásico. Y no es sólo a nivel terrenal y mundano, las celebrities también lo usan, no está de más llamar la atención de la suerte, siempre.

Y aunque Carmen Villalobos no necesita suerte, porque anda sobrada de ella, también recuerre a estos cuentos para asegurarse de una larga estancia, por no decir eterna, en la situación tan privilegiada que está. Y no, no estamos hablando del color blanco con el que posiblemente deslumbre el próximo 8 de octubre en su boda religiosa con Sebastián Caicedo, ni en el ‘algo azul’ obligado en el día que eres novia, ni de los rituales que practica antes de cada rodaje para que Catalina Santana siga teniendo la misma acogida entre su público que la que tiene hoy, nada de eso. La actriz es fiel al rojo, a las prendas de esta tonalidad, a los labios con maquillados en este tono y a todo lo que se pueda usar y goce de este pigmento.

Carmen sabe que el rojo le sienta, que potencia su atractivo y que en los momentos más especiales y glamurosos de su vida es un color que nunca le va a fallar. Lo mismo nos sorprende y en su enlace cambia el blanco de toda la vida por el color grana, a saber. 

Y si de colores va lo suyo, de promoción y venta de productos, también

 

Si antes le sobraban las ofertas para representar a cientos de productos, hoy, con eso del final de la temporada de ‘Sin senos no hay paraíso’ y con la boda a un tris, parece que todos quieren contar con ella. Pues que vayan guardando la fila, porque tienen para rato.