¡Carolina Cruz en la piscina! La foto que arrasa Instagram

Explosión de sensualidad al borde del agua

No conocemos de la existencia de valiente alguno que pueda resistirse a los encantos de Carolina Cruz Osorio. No tenemos constancia de que cause indiferencia allí por donde se deje ver, siempre hay algo de decir de esta colombiana que trae de cabeza a todo el que sabe de su existencia. Seguidores y los que no lo son tanto examinan al dedillo sus publicaciones sacando punta a todo lo que comenta o deja de comentar, se comparan estilismos y accesorios de un día y de otro según el gusto y el criterio del ojo que los ve y se le atribuyen supuestas crisis matrimoniales y falta de felicidad a una vida que poco tiene de ello. Que si su matrimonio con Lincoln Palomeque está en crisis por culpa de unas palabras de la modelo, que si los cuarenta años no le han sentado nada bien, que si la sorpresa por su cumpleaños no fue suficiente ni lo que ella esperaba o que si la presentadora tiene algunos tatuajes ocultos a la vista que ha olvidado cubrir en alguna de sus publicaciones son los comentarios más leidos y escuchados en los corrillos de las grandes.

La presentadora lleva en esto un tiempo y conoce cómo funciona, sabe que todo lo que toca y menciona se convierte en efectivo, en dólares, en euros o en cualquier moneda. A cambio de esa fama y fortuna a veces escucha esperpentos de lo más extraño sobre su vida y los desmonta y desmiente rápido. Lo mismo al verla ahora la acusan de faltarle algún kilo a su cuerpo, de que las costillas se le marcan en exceso o de que esas piernas kilométricas conocen inicio pero no fin. Que digan lo que quieran que ya se encargará Carolina de hacerlos recular. Como lo ha hecho hasta hoy y no le ha ido nada mal.