¿Cómo se pudo resistir? Ariana James pasa de su amigo y se come lo suyo

La modelo fitness demostró gran fuerza de voluntad

El que algo quiere algo le cuesta. Es un dicho castellano que va tomando valor según te haces mayor y pasan los años. Y es que el querer algo con todas tus fuerzas implica que necesitarás realizar un esfuerzo enorme para conseguirlo. Muchas veces podemos conseguir lo que queremos a través del talento, o, porque no, de la suerte. Pero no va a ser esto lo habitual.

Lo habitual en la vida es tener que luchar por aquello que quieres. Tener que luchar contra viento y marea, echarle horas y dejarte la piel para conseguir un objetivo. Un objetivo va rodeado de otros objetivos. Quizás menores, pero que van formando el objetivo final. Quizás esa sea la clave, irse marcando pequeños pasos antes de dar el salto final.

Así es como Ariana James fue forjando su camino en el fitness. La colombiana no lo tuvo fácil en los inicios. Tuvo hipertiroidismo cuando era pequeña. Entonces, siendo niña, tuvo que cambiar su alimentación y comenzar a cuidar su cuerpo si no quería descontrolar su peso. Según ella fueron años duros, pero también años de aprendizaje. Donde podía llegar y cual era el camino.

Ahora es una de las modelos fitness más reconocidas del mundo. Le gusta intentar concienciar de lo importante que es comer sano y cuidar el cuerpo. Sube videos de entrenamiento en el gimnasio. Nos tiene en ascuas cada día, expectantes por ver sus nuevos ejercicios para intentar copiarlos. Nunca tendremos su físico pero podemos, al menos, seguir su estilo de vida.

En uno de sus últimos videos la vemos con sus amigos. Ellos la ofrecen multitud de postres pero ella se niega. Quiere seguir con su dieta. En su lugar se saca una barrita energética del bolso y se la come con mucho gusto, dejando a sus amigos con las ganas de que comiese sus postres.

Pero Ariana James es así. Más dura que el pan de los domingos. Su estilo de vida es envidiable.