¡Corta la respiración! Carmen Villalobos lo marca todo

La belleza que tiene es su gran arma profesional

¡Está increíble! La actriz colombiana Carmen Villalobos es una de las sensaciones del país. Su infinita hermosura la ha coronado en el mundo televisivo ya que ha actuado en más de quince producciones nacionales de gran nivel.

Gracias esa trayectoria iniciada en 2003 con `Amor a la plancha´, ha obtenido numerosos premios en reconocimiento a su gran labor artística. La actriz y modelo de 36 años cuenta con más de 13 millones de seguidores en su perfil personal en la red social Instagram, y es ahí donde muestra la exquisitez de la que se componen su plantilla y lo estimulante que puede llegar a ser con su penetrante mirada.

Sensual y bella como pocas pueden alcanzar, la actriz está mantiene un noviazgo desde el año 2008 con el actor colombiano Juan Sebastián Caicedo. Su papel más destacado en el mundo filmográfico, hasta la fecha, lo desarrolló en el año 2008 dando vida a Catalina Santana de Barrera en `Sin senos no hay paraíso´. Esa exitosa producción la catapultó a escenarios internacionales en los años posteriores y es ahí donde ha terminado de gestarse como una sensacional y sensual actriz.

Carmen Villalobos también ha participado a lo largo de su exitosa carrera en tres renombradas obras de teatro: `Taxi 2´, `Nos vamos o nos venimos´ y `Todos podemos cantar´. No obstante, su éxito internacional lo logró gracias al film nombrado previamente y con el que obtuvo gran parte del reconcomiendo por el cual hoy es una de las actrices más condecoradas de Colombia.

 

Junto con su actual novio y quién sabe si futuro marido, conforman una pareja viajera pero de lo más envidiable, ya que ambos tienen muchos compromisos profesionales que no les permiten disfrutar mucho tiempo juntos y que les obliga a distanciarse durante muchos momentos del año. ¡Pero el amor lo puede todo!

Y cómo nos gusta ver que, pese a las distancias y a las amistades que entrañan ambos actores en su entorno profesional, su amor va más allá de simples celos y, cuando aparecen juntos, derrochan una felicidad inigualable que se refleja en sus aclamados rostros.