La cremallera ¡sí pudo! pero el top de Demi Rose ¡no puede tanto!

¿No se habrá dado cuenta?

Está claro que el volumen de Demi Rose ha ido aumentando con el paso del tiempo. Que lo suyo y sus curvas tendría, pero que la alimentación o la ayuda externa también han hecho su trabajo, no se puede negar.

La guapa modelo vino de fábrica recargada de delantera y de retaguardia, sobrada de formas pero que no parecieron ser bastantes para Demi. De ahí su trabajo, de ahí su popularidad y de ahí los millones de seguidores que siguen atónitos cada una de sus publicaciones.

Cada cual más subida de tono y cada cual con menos tela, a veces solo piel y a veces bikinis que no debieran ni recibir ese nombre, de este modo Demi mantiene el intríngulis entre todos aquellos que no pueden apartar la vista de su anatomía.

Y es que lo de la maniquí, debería ser digno de estudio, o al menos de diseño textil especial y no de tallas grandes, sino de las enormes, porque lo de nuestra famosa no tiene cabida en cualquier cosa.

Asidua a los tops, Demi recurre a ellos con mucha frecuencia, por no decir siempre. Y aunque esta vez la cremallera del que lleva se las ha ingeniado para poder llegar a su final, el top tiene toda la apariencia de querer reventar de un momento a otro.

Y ya no es sólo voluptuosidad, es la manía de la celebrity de usar prendas varias tallas más pequeñas de lo que debiera, una estrategia para dejar claro –en el rarísimo caso de que no lo hubiera hecho antes- todo lo que la curvy tiene y la frecuencia con la que tiene que cambiar el fondo de armario por costuras que no pueden contener.

Y eso que Sol Pérez o Anastasiya decían que la habían ganado, pues ¡no les queda aún nada por aprender!