“¡Cuerpazo!” Cristina Hurtado ¡lo enseña todo! (y dinamita Instagram)

Puede presumir y sabe cómo hacerlo

Son publicaciones como las que hace Cristina Hurtado las que tienen la culpa de que el resto de género femenino, carente de las mismas medidas en altura y contorno, muramos de pura envidia cada vez que la luz ve una de ellas. Porque debería estar prohibido lucirse con tal naturalidad, gracia y desparpajo si ya la naturaleza te ha obsequiado con el premio más gordo, con una fisonomía como esa. Porque el momento verano y bikini suele ser uno de los más temidos para las de los kilitos de más y porque al ver sus abdominales, nos acordamos de todas esas sesiones de gimnasio perdidas en favor de un rato de sofá. Sufrimientos de esta clase o los llamados problemas mundanos, pero, de nada de todo esto sabe la colombiana, por lo menos eso es lo que nos dice su cuerpo.

Para bajarla un escalón de ese pedestal en que la hemos colocado, diremos a nuestro favor que entre sus profesiones se encuentra la de ser modelo y que el culto y el cuidado de su instrumento de trabajo es asignatura obligatoria para a todas ellas, que no todo iban a ser alabanzas y bondades a una anatomía perfecta. Pero Cristina, que parece que nos lee el pensamiento y actúa en consecuencia, hace que cerremos la boca y entonemos el mea culpa cuando nos cuenta cómo multiplica las horas de su día para dedicarse a su trabajo como presentadora, como empresaria, como modelo y como estudiante también, porque Cristina estudia comunicación social y periodismo en la Universidad de Colombia. Visto lo visto, estamos seguros de que la modelo ha firmado un pacto con el diablo para ser perfecta. Cuerpo, profesión y familia, lo tiene todo. Ya nos gustaría a nosotros poder decir lo mismo o poder firmar también con su diablo.