¿Descuido o provocación? Amanda Cerny en la bañera con el dulce al aire

¿De qué planeta viniste? La americana nos regala la foto del año

Todos tenemos descuidos en la vida. Alguna que otra vez nos ha pasado. Subimos una foto y de repente, sorpresa. ¿Eso estaba ahí? Momentos de tensión y de risas. Que si borra la foto. Que si da igual que nos echamos unas risas en el futuro. Pero no ves que eso no se puede tener en el móvil. Al final hay que hacer ejercicio de conciencia y tomar la mejor decisión.

 
 
 
Ver esta publicación en Instagram

And now we’re Instagram FRIENDS too. HI INSTAGRAM 👋🏻

Una publicación compartida de Jennifer Aniston (@jenniferaniston) el

Pero qué pasa cuando la foto ya está en la red. Cuando te das cuenta que ya la han visto tus seguidores y quieres borrarle. Pero ya habrá pantallazos y la foto corre por los WhatsApp de tus contactos como la pólvora.

Algo parecido ha pasado esta semana con la foto subida por Jennifer Aniston. Se reencontraron todos los actores de Friends para cenar y recordar viejos tiempos y viejos momentos en la grabación de la serie. Y sobre un móvil, concretamente en el móvil de Mathhew Perry, el actor que daba vida a Chandler, había una sustancia blanca sospechosa de ser polvos mágicos.

La polémica no tardó en recorrer la red, aunque ella desmintió que se tratará de droga y dijo que era tan solo la carcasa del móvil. Cada uno que tome sus propias conclusiones.

Quien también la ha liado hoy ha sido Amanda Cerny. La ex amiga de Lele Pons ha subido una foto dándose un placentero baño. Rodeada de espuma y con bien de agua. Hasta ahí todo normal. Alguien tomando un baño en la intimidad de su hogar que decide compartir el momento con todos sus seguidores.

Pero Amanda se olvido de algo muy importante ¡Se le veía todo el dulce! Y es que la Youtuber americana estaba comiendo un bombón mientras se bañaba. Se olvidó de retirarlo de sus dulces manos y nos dejó esa bonita estampa. Un bombón comiendo otro bombón, ¡Podría considerarse bombicidio!

Larga vida a las fotos sin miedos ni pudor. Larga vida a Amanda Cerny.