El lío íntimo a la vista entre la WAG del Real Madrid ¿es por él?

La bella pareja del futbolista lo cuenta

El Real Madrid, justo en el momento más importante de la temporada, ha sabido sacar su raza ganadora para ponerse en cabeza de todas las olas del triunfo que restan de aquí al final de temporada, pudiendo optar a ganar LaLiga y la Champions League cuando ya se les daba por muertos. Y uno de los jugadores que más críticas ha recibido y que más ha estado en los focos ha sido el mediocentro, que no ha sabido ganarse un puesto y ha tenido que soportar diatribas de todo tipo, algunas contra su pareja.

Y es que Isco Alarcón es posiblemente uno de los jugadores más talentosos que ha dado el futbol español en la última década, pero el futbolista malagueño se ha ido diluyendo en su actual equipo, el Real Madrid, hasta pasar prácticamente desapercibido. Sin embargo, el otro día ante el Liverpool volvió a reivindicarse con una notable actuación durante los pocos minutos que tuvo y es algo que siempre suele recordar a sus críticos su novia, Sara Sálamo.

Aunque quizá Isco debería en estos momentos preocuparse más de la salud de su chica, toda vez que la actriz e influencer, muy activa en las redes sociales, tanto para hablar de sí misma, como de la vida o poner énfasis en cuestiones ambientales, ha manifestado que tras su último embarazo ha sufrido una notoria pérdida de cabello, de la que, en parte, hacen partícipe al propio jugador y a su situación deficitaria en el Madrid (imaginamos que por los disgustos) ciertos miembros malintencionados de la red social.

Sálamo, por su parte, acostumbrada a las críticas sobre Isco, se ha centrado en comentar este problema y en cierta medida se lo ha tomado con filosofía y humor. “Podría llevar estas trenzas de boxeadora para parecer una jovenzuela, pero realmente lo hago para no asustarme con la cantidad de pelo que se cae al tercer/cuarto mes del postparto. Efluvio telógeno, lo llaman...”, decía un post de su muro. Lo cierto es que Sara sigue igual de bella que siempre e Isco está celebrando con sus compañeros la buena marcha de su equipo: son todo buenas noticias y el lío se lo hacen otros.