Elizabeth Loaiza se fotografía ¡recién salida de la ducha!

Y nos da los buenos días de esta manera

Hay que ver la curiosidad que despierta la actividad más mundana pero en manos de los famosos. Que si ir a la compra tiene lo suyo y casi nunca es atractivo, si lo hace una de las de la sección rosa la cosa cambia e incluso adquiere tintes de glamour. Como para no querer saber cómo hacen para irse a dormir, con qué cara se levantan y cómo lucen tras darse una ducha. Elizabeth Loaiza sabe cómo hacerlo para que lo más simple y diario se convierta en algo digno de diosas. Acostumbrada a compartir fotografías cargadas de sensualidad y curvas, aparecer recién salida de la ducha y contemplando una vista tan espectacular como ella es de lo más facilito. Y mira que se puede decir mucho con tan sólo un pijama, una toalla enrollada en la cabeza y una taza de café, si quien nos lo dice es la modelo, aunque sea trabajando para la casa de pijamas de la que es imagen.   

 A Elizabeth la vida no le va nada mal

Y aunque de trabajo anda sobrada y vive entre aviones, países y continentes, en temas pareja la cosa no le va tan bien. No hace mucho tiempo se vio obligada a aclarar que la ruptura de Ariadna Gutiérrez con su prometido, el Dj francés Cedric Gervais, no tuvo nada que ver con ella, que todo eran chismes sin fundamento y con ganas de desviar la vista de su actividad profesional para menoscabarla. Elizabeth dice “ella es una mujer que no se mete con hombres casados”, y a día de hoy, parece que es así. La cosa es que tampoco tiene mucho tiempo para dedicarles. Que entre su trabajo, sus hobbies y sus amigos la posibilidad de pareja la ha relegado a un segundo plano. Una pena para el género masculino.