Emily, sin sujetador y en la montaña, ¿se puede pedir más?

Es tan guapa (y descarada) que hipnotiza

Algunas de las mujeres más bonitas de la Tierra lo son por sus rasgos, y unas pocas además de nacer con un físico privilegiado son capaces de aunar una sensualidad fuera de lo común, que, además, atrapa a la mayoría de los mortales. Son como figuras creadas para generar estándares. 

Desde que se diera a conocer con el video musical ‘Blurred Lines’ del artista americano Robin Thick, Emily Ratajkowski se ha convertido en el ideario modelístico global y en una de las 'sex symbols' (si no la más) con más tirón del momento. Parte de su éxito “le viene solo” con aparecer, y es que las formas de su cuerpo simplemente marcan un cánon de belleza y sensualidad. Y esa es su otra faceta, que ha sabido explotar: desde una imagen angelical y unas curvas muy pronunciadas, aunque finas, ha desarrollado un personaje de una increíble sexualidad, sobre todo entre el público masculino, que coincide en situar a la modelo de Westminster como una de sus favoritas. 

Por supuesto eso lo sabe Emily mejor que nadie, también el resto del mundo. Lo que hace que pueda aparecer y trabajar con muchos artistas de renombre por todo el globo. Con ella basta una instantánea, a veces sin necesidad de enseñar tanto, para disparar los likes en las redes sociales. 

 
 
 
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Never coming home

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Por ejemplo, su última aparición en Instagram es un vídeo de escasos segundos en los que la, también actriz, de Londres deja entrever dos de sus grandes encantos. Sutil y provocador a la vez, su vestido nos muestra sus encantos internos al natural sin necesidad de usar mucha imaginación. Ni sujetador. Tras de sí puede verse un precioso paisaje montañoso, nevado, que aporta una realidad más bucólica a la situación. 

Todo un espectáculo. Amar a Emily es muy sencillo