¡Qué exageración! La última foto de Sol Pérez: ¿Real o retoque?

Sigue siendo de las primeras en ello

Desde que Ana Nystom ha aparecido en escena, Sol Pérez está que no vive. Sólo con pensar que las curvas con las que tiene que competir no tienen la nacionalidad argentina de siempre la tiene loca.

Haber dominado el panorama meteorológico a base de curvas y de predicciones que poco tenían que ver con chubascos y anticiclones, Sol Pérez, la que creía que había llegado y había vencido tiene que volver a enfundarse el traje de guerra para no cambiar de lugar, si de verdad es lo quiere.

Ya ni el patinete, el ejercicio preferido de la argentina para aumentar su volumen le parece suficiente para llegar a los límites fijados por la sueca. Ni tan siquiera las sentadillas, ni el deporte ni nada de nada parece acercarse a Ana, toca buscar alternativa.

Y como si con ella no fuera la cosa, o por si pudiera seguir gozando de la situación que tiene, Sol acude de nuevo a los posados de perfil y de frente que dejan a la vista la orografía de un terreno que ya conocemos y por el que nos gusta pasear la vista.

La novedad es que esta vez, no sabemos si por un acto de rebeldía o como otra forma más de incitar a las habladurías, Solci lleva algo más de ropa que lo acostumbrado. Que en largos sigue su costumbre pero en temas de cubrir y tapar se extraña un exceso de tela en ella.

Y es que se ve que Ana es habitual a lucir de perfil y a mostrar retaguardia pero con un punto de recato. El punto que le falta a Sol y que lo mismo ha intentado buscar con una publicación como esta.

Se nota que conocemos a Sol y que Sol nos conoce a nosotros. Seguro que la próxima vez que la veamos, vuelve a su redil.