La “¡foto bomba!” de Elizabeth Loaiza en la piscina: “¡Qué fuerte!”

Un mal día lo tiene cualquiera

Que seas supermodelo y las marcas se rifen tu presencia, o que tengas una agenda de lo más ocupada de aquí hasta el año infinito no quiere decir que no puedas tener un mal día. Como le puede pasar a cualquiera. Y con mal día no nos referimos a problemas de  humor o de amanecer con el pie equivocado sino al resultado de las fotografías después de horas de posados y poses. Esta vez le ha tocado el mal día fotogénico a Elizabeth Loaiza, la guapísima modelo colombiana a la que pocas veces el objetivo no le hace justicia. Y en realidad, en la última de sus publicaciones no es que no le haga justicia, es que la pose que ha elegido la top model para posar es de lo más extraña. 

Mira que su cara sigue siendo la misma cara bonita de siempre. Mira que el tocado que lleva no es que sea santo de nuestra devoción, pero no le sienta nada mal. Mira que al final el mensaje de su bañador tiene que ver con esas flores que lleva en el pelo, como quien no quiere la cosa. Y mira que, de cabeza a cintura, la fotografía no está nada mal. El problema llega cuando la modelo, en uno de esos intentos de las maniquís por posar como las más grandes, adquiere una postura rara. Más que rara pareciera como si esas piernas no pertenecieran a ese cuerpo y viceversa. Una postura de lo más difícil con un resultado forzado y poco natural. Y no será porque la protagonista no esté acostumbrada a poses dignas del mejor de los contorsionistas, a flashes y a todo lo que conlleva una profesión como la suya. Pero un mal día y una mala pose, la tiene cualquiera. Aunque se llame Elizabeth Loaiza y las grandes marcas se la rifen.