La foto de Daniela Ospina recién salida de la ducha

En boca de todos otra vez

Decir cualquier cosa de la ex de James Rodríguez es generar noticia. Y basta que abras la boca y menciones a la guapa colombiana para que las cabezas de tus oyentes se giren a ver qué es lo que se dice y cómo lo dice. Qué ha hecho esta vez. Con quién se le ha visto. Con quién ha roto o con quién ha comenzado a salir. O cuántos  mensajes de cariño y ternura dedica a su familia a través de las redes. Todo, todo es noticia. Incluso las cosas más normales. Lo normal.

Aunque bien es cierto que lo normal, en su vida, no tiene el significado que pudiera tenerlo en la nuestra. Ya se encarga la empresaria de quitarle el toque mundano a su normalidad. Nada más normal que un café, un baño en la playa, una quedada con tus amigos o una ducha. Cosas simples de las que no podría sacarse un titular a menos que seas la ex de un futbolista conocido, modelo, empresaria y no sé cuántas cosas más. Y a menos que te dediques a publicar y a dar a conocer todas esas cosas normales. Y las menos normales también. Porque el mundo de la farándula y el famoseo exige exposición, publicidad y poquita vida privada. Nos han acostumbrado a contar y ahora, queremos saber. Queremos conocer hasta el rinconcito más pequeño de sus vidas. Queremos cotilleos, carnaza, lágrimas y desamor. Queremos saber cómo se acuestan y con quién se levantan. Queremos incluso que que nos den los buenos días tras una ducha. Con una simple toalla blanca y un albornoz. Pero quitándole el lado mundano con una terraza espectacular y con unas vistas de infarto. El toque menos normal de lo común y lo habitual. El glamour de Daniela al que nos tiene acostumbrados.