¡La foto más escandalosa de Carolina Cruz! ¿No tiene vergüenza?

Esta vez se le fue de las manos

Ya lo dicen los que saben, a la hora de envejecer, de ir acumulando años, hay que hacerlo con dignidad. Se admiten retoques, tintes y ayudas siempre que permitan identificar al personaje en cuestión. La cosa es poner límites. Y de límites debería saber Carolina Cruz Osorio que ya lleva mucho tiempo en esto y de vez en cuando, todavía, patina.

Ser imagen de marcas es lo más común entre todas nuestras famosas, unos ingresos extra en su más que abultada cuenta corriente que les permite seguir ese ritmo de vida que llevan. Y que Carolina de voz a una marca de batidos, se acepta y no está nada mal, que también lo hace con los negocios propios, algo más elegantes que una bebida, todo hay que decirlo. Y no estaríamos hablando de marcas ni de la famosa en cuestión si no fuera porque Carolina se ha pasado con el Photoshop. 

Con un retoque facial que hace que nos cueste hasta mirarla. Y si se ha estirado las facciones hasta hacerlas casi incompatibles con lo bonito, hasta hacerlo tan extremo y poco sutil, lo que ha conseguido es que incluso uno de sus ojos haya mermado de tamaño. Un despropósito para alguien a quien no le hace falta nada de esto. 

Lincon Palomeque no opina lo mismo

Y a pesar del Photoshop y de las cirugías no confirmadas, el marido de Carolina Cruz sigue viendo en ella a la misma mujer de la que quedó prendado. Y aunque de vez en cuando se escuchan rumores de alejamiento y de crisis, parece que para ellos son tan sólo eso. Siguen juntos, se prodigan en fiestas y en saraos y aunque a algunos no les guste escucharlo forman una de las parejas más sólidas del panorama rosa. Con Photoshop incluido, y sin él.