La foto de Sofia Richie que enseña de más: ¡Cuidado con las piernas!

Con ella no parece ir la cosa

Las que nacen con la fama como apellido van sobradas en el mundo rosa. Juegan con ventaja y utilizan armas que a otras ni se les ocurrirían. Es lo que tiene haber visto cómo tus antecesores se han defendido y han conservado popularidad aprendiendo desde pequeñas lo que a otras les cuesta años.

Sofía Richie se maneja con la soltura propia de una estrella desde el momento de su nacimiento. Contar con Lionel Richie como padre es toda una ventaja, para qué lo vamos a negar, pero la forma de moverse, los contactos y las polémicas son de cosecha propia, y a decir verdad, las borda.

También es cierto que la profesión de modelo le ha dado tablas y viajes por todo el mundo, y que las redes sociales le han empujado también lo suyo. Ayudas por todas partes y aún así, a Sofía la han cazado en una postura bastante desafortunada. Y mira que hemos hablado en ocasiones de los peligros de sentarse en una posición ‘rara’, que los ojos que se dedican a la crítica están por todas partes, pero Sofía, con eso de ser la profesional y la que sabe de esto, hace oídos sordos.

 
 
 
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Lo bueno de la fotografía es que la maniquí nos enseña a su mascota, un perro salchicha que aprovecha la postura de la modelo para posar con más fortuna que la propia famosa, y eso que el animal ni padre famoso ni apellido conocido que se precie.

Lo mismo la mascota es otro de los regalos de su pareja, Scott Disick, aunque a él le van más los detalles caros y con muchos ceros, como el coche que le regaló a Sofía por su cumpleaños, porque cuanto más caro, más cariño. Pues sí que debe de quererla, y muchísimo.