La gabardina de Ariadna Gutiérrez se abre ¡y se le ve eso por el agujero!

Bonita manera de enseñar

Es lícito querer morir de envidia nada más ver a Ariadna Gutiérrez y comprobar que a veces la naturaleza concentra todo su poderío en la misma persona.

La que casi llega a ser la mujer más guapa del mundo está a punto de cerrar uno de los años más productivos y mejores en cuanto a estatus profesional, porque en lo personal, Ariadna no tiene la misma suerte que con su trabajo.

Cierra el año siendo portada de una de las revistas con más tirada y en donde sólo las guapas de verdad tienen cabida, aunque eso a ella, el reconocimiento de su belleza, le da un poco igual, es consciente de todo lo que tiene.

Para dejar claro a ese Universo que no la eligió que ella es la más, Ariadna ha posado tal y como vino al mundo pero bañada en brillantina, en glitter color Navidad que intentaba hacer de tela sin ningún tipo de suerte porque a los ojos de los que la veían, estaba más que claro que sobre Ari no había ni tela, ni hilos ni nada de nada. Y todo esto, en Instagram, su medio.

Y si le va lo de no llevar nada, lo de insinuar le queda mucho mejor aún.


La modelo disfruta poniéndose modelitos que se abren, vestidos, faldas o gabardinas que sin saber muy bien cómo terminan abriéndose y dejando claro que debajo no hay nada, que quiere que la veamos así, que le gustan estas artimañas.

Piernas kilométricas, botas también kilométricas y una prenda para la lluvia que da mucho juego a la imaginación, sobre todo si se acompaña de una pose como la de Ari.

Pues va a ser cierto que sí que ha tenido un año muy bueno, y nosotros tampoco nos podemos quejar si terminamos viéndola de esta guisa.