“¡Han pillado a Sara Uribe!”: la foto más escandalosa

Se le fue de la mano sin darse ni cuenta

A ver si alguien es capaz de explicar por qué ese empeño y fijación de algunas de las nuestras en parecer muñecas recién salidas de fábrica. Que nos cuenten los motivos para tapar poros e imperfecciones a base de paleta de colores con un resultado bastante peor que el natural. Y más cuando es Sara Uribe la protagonista en cuestión. Que no entendemos qué necesidad tiene una modelo divina de liarse con la brocha hasta eliminar el último de los lunares de su cara. Lo mismo las asiduas a estas técnicas tienen un motivo que desconocemos el resto de los mortales, debe ser eso. Que lo expliquen y que nos quede claro porque sobrepasa raciocinio y entendimiento. Y es que Sara, ser modelo ya es ser un referente en belleza que combina atractivo, medidas. Y en tu caso, como guinda del pastel además lo combinas con ojos de actriz de las de antaño. Pleno, lo que se dice pleno. 

Pero en este empeño vuestro en parecer que los años no os afectan, que la juventud os va a acompañar siempre y que las marcas y los granitos se hicieron para otras, a veces, abusáis. Y de esta forma, dejáis a la vista que también vosotras teneis un lado terrenal enorme, que el miedo a que descubramos esos defectillos es mayor que el mal trago a que descubran que habeís retocado vuestras fotografías. Bajar un escalón del orbe diosa y acercarte un poco más a la tierra. Y no, no es así. Porque te hemos visto en otras ocasiones con otras poses y sin Photoshop, y te ves genial. Te favorece esa aparente simplicidad bajo, seguro, muchas horas de preparcion y de maquillaje. Que si las que son guapas lo son con poquito imagina lo que es para tí.