Los jeans de Demi Rose se rompen: ¡Y mira lo que se ve!

No podía ser de otra forma

Se ve que Demi Rose tiene una relación de las de amor-odio con todo tipo de tela que usa como vestido. Que si amor por eso de que cuanto menos tela más se enseña y ella tiene un rato para mostrar, y que si odio porque en eso de contener curvas y voluptuosidad Demi lo tiene complicado.

Pero Demi es de las cabezonas, de las que si se propone logra. O rompe. O lo que sea con el estilismo de rigor. Si bien puede parecer complicado condensar en algo más de 1.50m toda esa cantidad de mujer, no queremos ni imaginar lo que tiene que ser para el hilo que une las dos partes de una prenda y se convierte en top. Porque si de retaguardia anda sobrada la amiga Demi, en delantera la cosa no queda muy atrás por o decir en la misma línea.

Hoy dice ir de niña buena, en apariencia por eso de las trenzas que nos hacíamos con algunos años  menos. Con el típico top que esta vez sí cubre delantera pero con medias mangas más que nada intentar adornar. Y los jeans, los vaqueros desgatados, raídos y rotos que o bien se deben a la moda o bien se deben al trabajo que supone encajarlos en un cuerpo como el suyo, que cada uno, piense lo que quiera.

Y es que aunque algunos justifiquen el reventar pantalones o cualquier otra prenda a base de curvas no es todo lo idílico que suena. Que Demi está encantada con su figura curvy y su anatomía, pero más de una costura que estalla, un botón que no aguanta la presión o una camiseta que explota han conocido y sufrido los excesos de su anatomía. Y eso que va con cara de buena, que con la de pícara no queremos ni pensar lo que ocurriría.