Jennifer López lo revienta: fumando, ¡en bikini y en la calle!

Cualquier sitio es bueno para ella

La diva del Bronx ha tenido uno de esos momentos de ‘tierra trágame’ que de vez en cuando nos tocan a todas. Eso de ser una diosa no le exime de ello, ni aunque seas la mismísima JLo.

Con el subidón del momento de saber que la Academia baraja su nombre como una de las posibles premiadas por su interpretación en Hustlers, que es posible que tenga que reservar un hueco de honor en sus estanterías para una estatuilla, Jennifer se ha soltado el pelo, se ha desmelenado y se ha puesto a celebrar antes incluso de oir su nombre como ganadora. Pero como Jlo es Jlo y le sobra poder para hacer lo que quiera cuando quiera, celebra, y en febrero, con estatuilla y sin ella, ya se hará otra.

Copa en mano, pitillo de los de determinados momentos y a brindar por haber llegado a donde lo ha hecho, que no todos los días se tiene una noticia como esta.

Y la cosa no está en celebrar antes de tiempo ni en el cigarro de la victoria, la cosa está en el atuendo. La cosa está en su bikini rosa mini y su curvas y cuerpo maxi a sus 50 años que más bien parecen primaveras. Y en las sandalias de taconazos que acompañan al look, porque ir ligera de ropa no significa carecer de estilo. Y lo más, la prenda que sólo unas pocas elegidas pueden llevar por estatus y precio, un bolso de los de Yves Saint Laurent, que el glamour no decaiga.

Porque nada tiene de extraño fumar en una azotea, departir con una amiga en bikini y llevar tacones. Ni echar un piti, ni tomar una copa. Que las azoteas se hicieron para eso, y para unas pocas. O para qué nos habíamos pensado que están ahí.