Jessica Cediel baila con un mini top de locura (y ¡pasa esto!)

Atrevida hasta la médula

Estamos totalmente desorientados con Jessica Cediel. Descolocados, asombrados, intentando averiguar el por qué. No sabemos si la felicidad que llena y rebosa la vida de la colombiana es la culpable de esta suma de desdichas o si la propia Jessica no es consciente de sus incoherencias. O lo mismo sí lo es y lo hace con conocimiento de causa para incitar al chisme, a saber. Y si hace unos días la modelo publicaba un vídeo de los suyos bailando y con una coreografía de las de aplaudir hasta que te duelan las manos, hoy hace absolutamente lo contrario. Si hace unos días celebraba que su cuerpo volvía a ser el que era antes de su operación de cola, que los polímeros ya no tienen cabida en su vida, hoy no sabemos si celebra, gasta energía o quema grasa a base de saltos y brincos sin ritmo alguno.  

Y si hace unos días el estilismo acompañaba al meneo de caderas, hoy ni caderas, ni meneo ni estilismo. Vaya capacidad para el cambio y la transformación de la misma persona en unas pocas horas. Qué camaleónica y qué atrevida, vaya forma de dar la vuelta a la misma escena y con la misma protagonista. Vaya derroche de esfuerzo y ganas por ser comentada, porque el estar en el candelero es la única posibilidad que se nos ocurre. Aunque si se trata de festejar la vida, como ella nos dices, si se trata de dejar claro que lo malo siempre queda atrás y que delante hay más y mejor, aceptamos baile, atuendo y actuación. Incluso aunque aparezca sin peinar, con cepillo en mano y aprovechando el vapuleo para atusarse la melena. Que no se pueda decir que ni siquiera se ha peinado. Que si la cara lavada es signo de naturalidad no se dice lo mismo de un pelo despeinado.