Jessica Goicoechea y Oriana Marzoli burlan la censura ¡arde el verano!

Las dos impresionantes modelos e 'influencers', revientan los posados estivales

En España entran en el mes de agosto con mucha fuerzo debido las nuevas y altas temperaturas que se avecinan, con ascensos casi insoportables a las que no contribuyen dos de las divas del momento, esas que cada día ganan más adeptos en las redes y de las que todo el mundo habla. No es para menos, con Jessica Goicoechea y Oriana Marzoli es imposible pasar de largo, ya que sus respectivos muros de Instagram son hervideros de fotografías que pasan de largo por la censura.

La española y la venezolana, de hecho, están ahora mismo compitiendo por ver quién se lleva el puesto más alto del cajón en cuanto a salvajadas estivales se refiere. Poca ropa, mucha playa y arena y varios de los posados más explosivos convierten a estas dos mujeres rubias en dos de las personalidades que más visitantes captan en este mes en el país hispano. Sí, está claro que, si no conocen a la barcelonesa y a la caraqueña, es hora de que lo hagan.

Es cierto que se llevan más o menos cinco años de diferencia, pero también que rondan nichos similares: parecidos registros en cuanto a miles de seguidores en Instagram se refieren y, sobre todo, últimamente, ambas son dos de los rostros más reconocidos entre los fans de las socialités españolas, especialmente, como decimos, por su exuberancia y su animo compartido de provocar, lo cual, parece, no tiene su amonestación por parte de Instagram.

De hecho, puede decirse que la de Barcelona y la de Caracas son dos de las mujeres que mejor saben evitar la censura en la conocida plataforma de los famosos, sacando de sus anatomías el máximo rendimiento sin que la organización de la conocida RRSS les llame la atención. Y si hay que poner un punto límite entre ellas, sin duda la catalana se lleva la palma, ya que sus posados se están convirtiendo en un referente del escándalo en Instagram. Por todo ello y como decimos, este es un momento tan bueno como cualquier otro para adentrarse en el inabarcable álbum de maravillas de estas dos bellezas. Qué el verano no acabe nunca.