“¡Jimena Sánchez enloquece a sus fans!”

La Kim Kardashian mejicana enloquece a los fans con este descuido

Fue el estilo implantado por el clan Kardashian el que ha revolucionado las redes sociales y, después, los mismos cánones de belleza femenina, elevando de nuevo las curvas de la mujer a la categoría de excepcionalidad dentro de la sensualidad. Las amplias caderas, largas melenas, uñas largas y atigradas… son la línea a seguir en la que se fijan las nuevas generaciones y cada vez más los hombres y las mujeres, que quieren chicas que presuman de hipérboles morfológicas, líneas sin seguridad y voluptuosidad a rabiar. De hecho, es en Instgram donde surgen celebridades marcados por estos preceptos e iconos fundados cada día sobre el patrón Kardashian, especialmente sobre su reina, Kim Kardashian, y su hermanastra, que le va poco a la zaga, Kylie Jenner. Y todo formato mediático sirve para exportar un estilismo caracterizado por la mujer total, muy propia de las barriadas neoyorquinas de las  décadas de los 80 y los 90, exuberante hasta la extenuación y cautivadoras por sus formatos hiper dimensionados.

Sánchez, en un directo

Y si hablamos de televisión y Fox Sports hay un nombre, mejicano, que se lleva la palma. Cumple con el patrón e incluso, por momentos, lo supera: ha conseguido calar entre los fans y buscadores de divas de combados rasgos anatómicos. Es Jimena Sánchez, la presentadora de México DF y criada en Veracruz, que es ya un icono clásico como conductora del mundo latino en los deportes. Reconocible hasta el agotamiento, su cara y su cuerpo son el agravante para seguir al gigante de la comunicación. Ella, por su parte, es una declarada fan de Los Ángeles Lakers o los Yankees y una redomada loca de los deportes, que ha seguido desde pequeña. Le encantan. Aunque sus más de seis millones y medio de fans están cautivados más por su físico que por la práctica deportiva en sí, como demuestra este sensual descuido (o intencionada maravilla) de la presentadora, con un mono y sin tapar algunas de sus armas de seducción más legendarias: su pelo, sus ojos, sus caderas y su delantera. Un reclamo asegurado.