Karol G la lía con una foto de espaldas: “¡Es XL! O “¡Ni Kim Kardashian!”

La regattoniana es igual de reconocida de frente que de perfil

Son tan propios y tan particulares algunos de los atributos físicos de nuestras habituales que, a veces, gracias a ese distintivo se las puede reconocer a kilómetros de distancia sin ni siquiera verles las cara. Incluso, como en este caso, se la reconoce sin problema de espaldas. A pocas de las habituales de la sección rosa podríamos atribuirle un dorso como el de la publicación. Y, si nada más verla, has identificado sin titubeo alguno que esa parte pertenece a Karol G, estás en lo cierto. La regattoniana es igual de reconocida de frente que de perfil, por no decir de espaldas.

A pocas de las habituales de la sección rosa podríamos atribuirle un dorso como el de la publicación. Y, si nada más verla, has identificado sin titubeo alguno que esa parte de ese cuerpo pertenece a Karol G, estás en lo cierto. La regattoniana es igual de reconocida de frente que de perfil, por no decir de espaldas. Y es que ya sólamente su estilismo nos da una pista de quien pudiera ser. Los complementos habituales para la mayor representante del género urbano. Los colores típicos y que tanto le gustan a ella en una camiseta con mensaje propio, al igual que las letras de las canciones de la cantante. Y pantalones de los suyos, de los ceñidos y de los que marcan, pero con aire urban, informales, de los de romper normas y protocolo, como es ella y como le gusta ser. Podrías pensar que la intérprete nos tiene acostumbrados a verla con tops minis y con shorts aún más minis, y estarías en lo cierto. Pero, si la duda te ronda y piensas que te has equivocado identificándola, fíjate en sus caderas. Las mismas curvas llevando shorts o con pantalones anchos, imposibles de ocultar. Curvas pronunciadas y voluptuosas que acompañan a un estilismo muy característico y que sólo pueden tener una dueña, la reina del regaetton, Karol G. Y es que ser reconocida por tu estilo y por la letra de tus canciones, es un logro, pero, que te puedan reconocer de espaldas, aunque sólo sea por una parte de tu anatomía, es demasiado. Es ser igual de famosa por detrás y por delante. Y no todo el mundo puede presumir de ello.