¡Karol G con un mini bikin de leopardo! (y ojo al escote)

La cantante presume de curvas

Las hay que tienen una imagen tan fuerte y tan potente que parece que pueden con todo lo que las echen, que no hay imposibles ni límites, que son ellas las que marcan el principio y el fin. Las hay fieras y peleonas, como Karol G, buen ejemplo de las que no se callan ni debajo del agua, de las que dicen lo que piensan le pese a quien le pese y cueste lo que cueste. A veces dice en forma de canción, a veces con sus letras o a veces con bailes de los que rompen moldes y reglas. Pero incluso perteneciendo a este selecto grupito, a la regatoniana le gusta potenciar esa faceta de poder, poner el acento en su poderío y en su forma de ser. 

Esta vez la intérprete se ayuda de un bikini para decir mucho sin abrir la boca. Pero no un bikini cualquiera. Un bikini de leopardo, de los que dejan claro quien manda, por si teníamos alguna duda. Un bikini mínimo, que cubre estratégicamente sólo lo necesario, lo que ella considera necesario, porque, enseñar curvas, poner ella las normas en sus estilismos, es otra forma de poder. La cantante es guapa, sabe cómo sacar provecho a todo ese conjunto salvaje que es ella. Sabe provocar y hacer que no callemos cada vez que sale al escenario. Sabe cómo utilizar movimientos para no dejarnos indiferentes. Sabe cómo tiene que mirar al objetivo para sorprendernos. Y sabe cómo comportarse y cómo decir. Un conjunto de saberes que pone en práctica cada vez que publica en sus redes. Y en sus actuaciones. Y en cualquier lugar. Porque sabe qué es lo que quiere y sabe que puede. Esa sabiduría que a veces da la fama a algunos de sus protagonistas y que de vez en cuando, en ocasiones, alguno utiliza con acierto.