Lady Gaga desnuda por Los Ángeles: ojo a la foto: “¡Esto es brutal!”

La cantante nos tiene acostumbrados a otras cosas

Esto va de estilismos. O más bien de alguien a quien esto de llamar la atención con atuendos y pelucas se le da muy bien. Esto va de Lady Gaga. Y de su estilo. Y de su forma de llevar. Y aunque su forma de cantar es digna de llenar folios con muchas letras, esto hoy no va de eso. Ni de su faceta de actriz casi recién estrenada. Esto va de hablar de la cantante y también actriz y del atuendo que suele llevar. 

Y eso que, con la carrera que lleva, ya es difícil sorprendernos. A pesar de su pestañas kilométricas postizas que no le dejan cerrar los ojos, de sus vestidos con volantes que le tapan hasta el flequillo, de las plumas que la convierten en un pavo real sin querer serlo y de collares isabelinos que más parecen una tortura que un complemento, la rubia demuestra una vez más por qué se habla de ella en materia de estilismos. Un bikini negro, mínimo, sencillo, de los que ella no suele usar no tendría por qué estar ocupando líneas en este espacio. Ni un vestido superpuesto al estilo red de pescar, aunque eso sí, con algunos brillos. El toque de glamour no puede faltar. Tampoco tendríamos que mencionar las botas estilo militar, con plataforma, de las grandes, de las que dicen "aquí estoy yo". Lo que sorprende de todo este panorama, es su bolso. Su bolso tiene la culpa. Un bolso enorme que acompaña en color al atuendo, y que, según parece, pesa, y mucho. Lo mismo la cantante y también ahora actriz no sabe salir de casa sin su kit de cosméticos en el bolso. O sin llevar encima, que no puestos, sus postizos kilométricos. Lo mismo lleva cuidadosamente doblado el modelito de su para su próxima aparición. A saber. Y es que ya lo dicen los que saben de esto, la fama, my Lady, pesa.