LeBron James recibe un durísimo revés con DMX… y otra gran alegría

La estrella de Los Angeles Lakers ha sido noticia

Veníamos contando en Don Balón el trágico suceso que ha dejado consternada a la opinión pública afín al mundo de la música americana y especialmente a esa especializada en hip-hop y rap con la caída en desagracia de DMX, el conocidísimo artista de la canción popular que sufrió un accidente vascular debido, supuestamente, a una sobredosis y que finalmente ha sido el motivo que ha acabado con su vida. Pues, LeBron James, una de las personalidades más importantes e influyentes de la comunidad afroamericana, ha querido mostrar su tristeza por ello… aunque haya tenido otras dos grandes alegrías.

Y es que el rapero, uno de los más influyentes y exitosos de la historia de este movimiento popular, ha calado en toda una generación, de la que LeBron James forma parte, de modo que el fantástico jugador de los Lakers, al igual que otros tantos jugadores, quiso dejar su sentido pésame por la muerte del cantante, y lo hizo en las redes sociales, donde suele manifestar algunas de sus impresiones. 

En Twitter, concretamente, escribió: “4L!! Rest In Paradise LEGEND!!” en clara mención, con una foto de DMX, al malogrado rapero muerto este fin de semana. En la imagen sale DMX junto a su gran símbolo, sus perros, de los que se había declarado un entusiasta (aunque también ha tenido polémicas al respecto). De modo que, una vez más, LeBron es uno de los creadores de tendencia más importante.

Y si la tristeza por la pérdida del cantante fue dura para un LeBron que sigue con la recuperación de su tobillo, Los Angeles Lakers le dieron una alegría al ganar a los todopoderosos Brooklyn Nets contra viento y marea (101-126 con un extrordinario partido de Andre Drummond y Dennis Schröder que deja a los de púrpura y oro con 33 victorias y 20 derrotas). Pero verdaderamente entusiasmado se habrá encontrado el jugador franquicia del Staples Center el conocer el desenlace de la concentración de ultra derecha White Lives Matter, que fue un rotundo fracaso y que congregó a muchos más opositores que el de los manifestantes, que se vieron superados al grito de "Váyanse a casa, nazis".