¡Lele Pons se lo pone en la piel y le deja marca! ¿Es real?

La venezolana no dudo en enseñarnos la marca que le dejo su mejor amiga

Todos hemos cometido locuras alguna vez. El que más y el que menos ha tenido sus años de juventud donde alguna travesura hizo. El típico viaje con los amigos sin decir nada a tus padres, una noche de fiesta y de escapada en una ciudad desconocida. Aquellos tiempos donde las redes sociales no grababan todo eran tiempos propicios para realizar estas escaramuzas. Hoy en día la cosa se complica mucho más, sobre todo porque el ego nos supera y queremos dar constancia en todo momento de donde estamos y qué estamos haciendo.

Lele Pons tuvo problemas con Amanda Cerny. De ser las mejores amigas, colaborando en videos y saliendo en casi todas las publicaciones de la venezolana juntas, a no dirigirse la palabra. Ni una ni otra han querido dar explicaciones sobre lo ocurrido. Solo sabemos que Amanda borró cualquier rastro de Lele Pons en su red social. Y viceversa.

Quizás fue producto de las envidias o de los dichosos egos. Pero lo que era una relación maravillosa se convirtió en una pesadilla. Lo que eran todo risas se convirtió en llanto. Cada una por su lado y si te he visto no me acuerdo. Desde entonces no se puede decir que les haya ido mal, pero la verdad es que Lele ha subido como la espuma. Su fama ha crecido mucho más que la de su ex amiga Amanda Cerny.

Con su nueva canción está dispuesta a comenzar 2020 como la latina con más seguidores en Instagram y además siendo la más escuchada en Spotify. Nos ha regalado una foto que no deja de ser una locura, y más aún viendo sus antecedentes. Se ha hecho un tatuaje con el nombre de su nueva mejor amiga, Hanna. Hanna por su parte se ha tatuado el nombre de Lele. Parece real y no solo un dibujo hecho a boli. 

 
 
 
Ver esta publicación en Instagram

Tatted for life ❤️

Una publicación compartida de Lele Pons (@lelepons) el

Ambas muestran orgullosas el tatuaje o y demuestran que las locuras pueden ser compartidas. Compartidas y reales. Esta lo será para toda la vida. O no. Uno ya nunca sabe.