Linchan al novio de Carmen Villalobos: “¡Es una muñeca Barbie!”

Parece que no sigue los consejos de su pareja

Si creíamos que el gusto por el retoque era propio de féminas y adictas a la eterna juventud y perfeccionismo, estabamos más equivocados de lo que pudieramos imaginar. Nadie, ninguno de los que pasea por el planeta fama, indepedientemente de género está libre de tentación. Porque de eso se trata, de tentarnos a los terrenales y comunes con la idea de que la vejez a ellos no les llega y de no evitar tentarles a ellos con las bondades y posibilidad de la adolescencia eterna. Objeciones sobre Carmen Villalobos no pueden salir de nuestra boca. Reconocemos cierta querencia por la colombiana y poca imparcialidad en todo lo que le rodea. No sacamos falta ni a su trabajo, ni a sus poses ni estilismos, y por supuesto, ninguna, nada de nada sobre su físico y antomía. Catalina Santana es de las pocas que no habla sobre cirugías o procedimientos que le ayuden a lucirse como lo hace hoy, parece ser que no ha reconocido ninguna, aunque, sin duda, al comparar fotografías de la actriz de ahora y de tiempo atrás, los cambios son más que notables. 

La colombiana tampoco es muy dada a los retoques de Photoshop, prefiere la naturalidad y la frescura de una cara sin retoques. Pero hemos descubierto que su marido, el también actor Juan Sebastián Caicedo ha caido en las dudosas bondades del Photoshop y casi que se ha abusado de juventud, piel e incluso maquillaje en su publicación.

Y es que poco le hace falta a un guapo entre los guapos para estarlo aún más. Y si Carmen, la suya, le viera, seguro que reconocería el exceso y falta de sencillez. Nadie mejor que ella para explicarle cómo funciona esto. Nadie mejor que su mujer para hablarle de naturalidad y falta de excesos. Y del uso del Photoshop.