Lío con la barriga de Daniela López Osorio: “¿¡Qué es esto por Dios?!”

La modelo sorprende con su físico

El peso de la fama de ser el nuevo ángel de la colección juvenil de victoria Secret´s pasa factura de alguna forma. Porque al principio, la alegría del título y de lo que llega con él no te deja ver más allá, pero al final llega. Y eso que Daniela López Osorio está encantada con su nombramiento y con ejercer de nueva chica celestial. Poque para alguien de origen humilde, desfilar para una de las grandes marcas de lencería americana es todo un éxito. Y eso que ella ya sabía lo que significaba el éxito, que el desfilar para Elle y para Vogue con tan sólo 17 años no es moco de pavo. 

Daniela se lleva bien con la pasarela y con el público, acata las normas de protocolo de desfiles y posados aunque en alguna ocasión deje rienda suelta a su juventud y rompa con lo establecido, como cuando durante un desfile de trajes de baño para Lolli Swim Miami la modelo se marcó un bailecito con marcaje de caderas que se volvió viral nada más publicarse. La osadía de una jovencia que le proporcionó más fama y mayores ingresos. Pero como decíamos, la fama pesa. Y es que, aunque la maniquíi siempre ha estado delgada, aunque con sus curvas, en la última pubicación de la maniquí hay un detalle que nos tiene desconcertados. Y no sabemos si el ángulo desde el que se ha tomado la fotografía no es el mas idóneo, o, si el exceso de trabajo está causando estragos en el cuerpo de la colombiana porque su abdomen, su tripa en lenguaje de la calle, está hundido. No es que no tenga ni un ápice de grasa en todo su cuerpo, es que nos falta un poco de carne donde debería haberla. Un ángulo malo en la fotografía o exceso de trabajo de la maniquí, a saber.