¡Se lo lleva el viento! El vestido más atrevido de Carmen Villalobos

La colombiana se atrevió con un modelito que está dando que hablar

La vida muchas veces consiste en atreverse a hacer las cosas. En dar un paso más y tirarse al vacío. Muchas veces nos cuesta hacerlo y otras tantas nos parece que arriesgar no es igual a ganar. Somos presa de nuestros miedos y de nuestras inquietudes. Y eso hace que nos paralice y no seamos capaces de dar el paso necesario para avanzar.

Muchas veces son nuestras propias concepciones sobre nosotros mismos lo que hace que no veamos claro el camino a seguir. Nuestras inseguridades hacen que muchas veces no nos valoremos como es debido. Eso lo perciben los demás y acabamos engullidos por el mundo como si fuéramos tan solo el postre de una gran comida.

Quizás esa es la diferencia entre los triunfadores en la vida y los que poco a poco sobreviven. Quizás es la razón por la que Carmen Villalobos ha conseguido comerse el mundo antes de que el mundo le comiese a ella. La colombiana de Barranquilla es sin duda una de las sensaciones de la televisión en Colombia. Desde que hiciera “Sin senos no hay paraíso” no hay prácticamente colombiano que no haya hablado sobre ella.

Sin embargo, la carrera de Villalobos es mucho más extensa. Pero el éxito viene cuando menos te lo esperas y ha sido con esta super producción cuando la de Barranquilla ha alcanzado el éxito en el mundo.

A los 36 años Carmen Villalobos está desatada. Lo podemos ver en su Instagram. Sube fotos que quizás antes no se atrevería por esa ya comentada falta de confianza. Sin embargo, ahora parece que juega en otra liga y se atreve con todo. Con su último vestido por ejemplo nos deja claro que no tiene miedo si quiera al viento. Ella controla hasta a la naturaleza.

 
 
 
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Good Vibes always 💚💚💚 #Carmenvillaloboss #CatalinaSantana #Elfinaldelparaiso

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Es un vestido con estampados de hojas de árboles, bien ceñido al cuerpo y que en cualquier momento se puede abrir por el viento. A ella le da igual y demuestra una confianza brutal en su mirar. Como envidiamos eso. Su confianza nos reconforta.