El look de rejilla de Carolina Cruz en la playa: “¡Diosa!”

El efecto de una prenda que sólo tiene seguidores

En el mundo de las celebrities, si quieres estar en la onda de lo que se lleva y lo que se deja de llevar has de sumarte a la moda, la obligación tácita que suele imponer la fama. Y a veces, esa moda temporal y pasajera es digna de perdurar siglos y más siglos y de seguir vistiéndose y llevándose por muchas otras novedades que salgan a la venta. Otras veces los cambios que se proponen como nueva moda son tan estrambóticos y complicados que duran lo mismo que un helado un día de verano, de los que vienen y van sin ninguna gloria ni adepto. Pero las rejillas, las prendas alteradas y modificadas genéticamente a base de pedazos de rejilla son eternas, de las que no conocen fecha de caducidad, de las prendas a las que toda famosa echa mano cuando no sabe qué ponerse o con qué conquistar porque sabe que el éxito con ella está asegurado, y Carolina Cruz Osorio conoce estas tácticas

Sabe que hablar de rejilla es hablar de sensualidad y de provocación, de piel que se ve a través de agujeros astutamente unidos para convertirse en una prenda. Nadie mejor que una diseñadora de accesorios, de bolsos, zapatos y demás prendas de vestir para saber qué ponerse y cómo lucir bien. Nadie mejor que una modelo para volver a poner de moda algo que no lo estaba o de recordarnos los grandes clásicos a la hora de vestir. Y como lo suyo es tunear prendas y convertirlas al estilo Carolina, la empresaria utiliza la rejilla para reconvertir un simple bañador negro en un traje de baño especial que combinado con unos shorts realzan la figura de una top también dedicada al diseño de moda. De las que vuelve a poner de moda la rejilla, aunque rejilla siempre se lleve.