Melina Ramírez no deja nada a la imaginación con su look para la playa

Nadie más que ella se atrevió a llevarlo

Poner al mal tiempo buena cara es algo que se le da de miedo a Melina Ramírez, tendría que plantearse pasarse al cine porque como actriz no le gana nadie. Sonríe, dice que se divierte e incluso se marcha a la playa para olvidarse un rato de todo lo menos bueno que hay en su vida. Y a pesar de eso hay que reconocer que Melina es única a la hora de escoger ¡modelito para un día en el mar!

Entre su separación, su hijo y las bocas que ha tenido que cerrar por los complementos alimenticios que ha sacado al mercado y que en principio no se venden como a ella le gustaría, la colombiana debería estar llorando a lágrima viva.

Y en lugar de eso, levanta el teléfono, mueve a sus amigos y se los lleva a navegar ¡si es que esta mujer es única!

Y ahora que parece haber recuperado su peso después de haber sido madre, regresa a los trajes de baño mínimos de antaño con más motivo y con más alegría, esto sí que ¡es una buena excusa para sonreír!, por lo menos mientras se lleve la prenda encima.

Y como ya no es necesario ocultar sino que lo que prefiere es que su cuerpo vea la luz, la modelo se planta un vestido de rejilla con el que ni la imaginación tiene que trabajar ni hay que ser muy listo para adivinar su figura.

Y además, sin terminar de abrocharlo, con la parte de arriba del bikini a la vista ¡como si no nos hubiéramos dado cuenta del modelito que llevas!

A pesar de estar solo rodeada de amigas, Melina es el centro de atención, como siempre, sabe de sobra lo que hay que hacer y lo que tiene que ponerse para centrar todas las miradas en ella.

El traje de rejilla de Melina y todo lo que ello supone ha dejado el listón muy alto para el resto de las que tenemos intención de acercarnos a la playa.

Porque lo de buscar un modelito parecido puede resultar algo difícil pero lucir el mismo cuerpo y con la misma gracia es prácticamente imposible.