El mini vestido de Carmen Villalobos a lo Cardi B: “¡Que corto, por Dios!”

Espectacular y nos quedamos cortos

Todavía tengo la boca abierta después de ver la foto de Carmen Villalobos. Miro y remiro y la respuesta vuelve a ser la misma. Boquiabierta, así me he quedado. Los hay que habrán aplaudido nada más verla y luego habrán hecho dúo conmigo en eso de quedarse boquiabiertos. Incluso se habrán oido silbidos. Muchos. Y no es de extrañar. No es muy frecuente encontrarte con un conjunto tan bonito en una publicación. 

Podrías pensar que el mérito de la foto, de lo bien que luce la actriz que da vida a Catalina Santana se debe a su vestido. Un vestido mínimo en tamaño y tela que se ajusta a la perfección a un cuerpo perfecto. Podrías pensar eso y estarías en lo cierto. Podrías pensar que la de Barranquilla enseña estratégicamente espalda para desviar la vista del resto de su fisonomía. Y seguramente, en este caso, también acertarías. Tampoco andarías mal encaminado si te diese por pensar que la intención de su peinado es dejar nuca al aire. Y que la nota de color de todo su atuendo se reduce a unos pendientes que casan perfectamente con el resto del look. Podrías pensar que la falta de un maquillaje marcado se debe a la naturalidad de la intérprete o que eso que dicen que "menos es más". Podrías pensar que el protagonismo lo tiene su bolso, y tampoco podrían negartelo. Lo que es cierto, es que es una fotografía bonita. Y aunque la actriz es guapa, muy guapa, guapísima, en este caso, diremos que la actriz no es guapa sino bonita. Y es que bonita implica algo así como sencillez, como esa belleza intangible que nos llega, casi sin querer, al mirarla. Como uno de esos piropos de antaño, de hace muchos años ya, que sonaban tan sencillos y tan bien en boca de cualquiera.