El minúsculo bikini de Ariadna Gutiérrez (y ojo a lo que se ve)

Exuberante es decir poco

Ariadna Gutiérrez es una de las habituales a la sección rosa a la que uno se cansa de ver. Imposible. Y mira que a pesar de seguir sus publicaciones, de que ya casi nos conocemos al dedillo la vida en fotografía de la modelo, no tenemos hartazgo de verla, es más, nos gusta saber de ella y la echamos en falta si sus publicaciones nos se suceden con la frecuencia con la que pensamos que debiera. Ningún mérito tienen las fotografías de bikinis o bañadores con más o menos tela cubriendo su cuerpo, nos sabemos de memoria la geografía Gutiérrez y aún así, seguimos viéndola y volviéndonosla a aprender, como si fuera la primera vez que la viéramos y no quisiéramos olvidarnos de esa cara. Ese es el gran mérito de la colombiana, conseguir estar presente en nuestra cabeza tan sólo a base de fotografías. 

Poco se puede decir que no se haya dicho ya de la que probó las mieles del éxito y del fracaso como Miss Universo en la misma noche. A saber cuántas veces se han mencionado sus increíbles abdominales y las medidas de infarto que la colombiana cuida con esmero a base de tesón y mucho ejercicio. Tampoco encontramos las palabras exactas para definir con justicia su belleza y atractivo. Parejas, pretendientes y acompañantes, le sobran, aunque a decir verdad, de momento, la suerte no le acompaña con ello. Y eso que estuvo comprometida un par de veces, pero, si la belleza a veces asusta, no queremos ni imaginar lo que supone estar al lado de una mujer como ella. Y aunque su trabajo se centra en pasarelas, también ha probado suerte en la pantalla junto a Vin Diesel y el reguetonero Nicky Jam como la guapa de esa cinta. La virreina del universo que no cumplió con su título, la tronada y destronada, Ariadna Gutiérrez, la guapa de las más guapas.