Ni Last Dance salva a Michael Jordan de esta: horrible KO empresarial

GOAT no puede creerse su mala suerte

Para una parte de la población con menos memoria, quizá algún interés empresarial, el debate sobre quién es el mejor jugador de todos los tiempos de la NBA está abierto entre Michael Jordan y LeBron James. Sin embargo, la mayoría de los que jugaron junto a Jordan y han visto a los dos no tiene dudas; GOAT solo hay uno, llevaba el 23 y lo lucía en los 90 en Chicago Bulls. Indestructible y con una mentalidad ganadora enfermiza, Michael Jordan nos ha dejado grandes momentos sobre la pista, donde podía resolver cualquier problema. Ahora, como propietario de los Charlotte Hornets ya no tiene tanta suerte y este revés así lo demuestra.

Y es que el legendario His Airness ha sufrido un terrible contratiempo que puede dar de bruces en el suelo con su sueño de ver metido a su equipo, los Hornets, en tiempos de Playoff entre los mejores de la Conferencia Este. Porque su gran estrella emergente, LaMello Ball, se fracturó la muñeca en el partido frente a Los Angeles Clippers y ha tenido que ser intervenido con un tiempo de recuperación lo suficientemente largo como para que se dude de si volverá a tiempo esta temporada en el tramo decisivo.

Según informa TMZ, ha sido la Dra. Michelle Carlson quien ya ha operado con éxito al jugfador, en el Hospital de Cirugía Especial de Nueva York, y ahora el base, rookie esta temporada en la mejor liga de baloncesto del mundo, debe dar una alegría a su mandamás, el mítico jugador de los Bulls. Con todo, el problema grande para Jordan está servido, ya que el playmaker, el pequeño de la saga Ball, estaba siendo de lo más destacado en su equipo, uno de los más duros y consistentes de la liga, como son los de Carolina del Norte, pero sin Ball pueden venirse abajo.

Hay que tener en cuenta que si Jordan siente esta caída como un serio contratiempo empresarial es porque LaMello iba directo hacia el estrellato, forjando en su carrera el premio a Rookie del Año, del que era el máximo favorito esta temporada. Por su parte Charlotte sigue quinto en el Este, con 21 victorias y tantas otras derrotas; es decir, con plenas garantías de colarse entre los ocho mejores de ese lado del charco. Jordan espera que su equipo mantenga la racha y se cuele entre los más destacados, al menos hasta que vuelva el chico de oro de su franquicia: las ganancias de su negocio dependen de ello.