“¡No tiene trasero!” Pillan a Sofía Vergara en leegings (y sin Photoshop)

Nos tiene acostumbrados a otras cosas

Hay una parte del mundo en el que se mueven las famosas que no es verdad. O también es posible que idealicemos tanto a nuestros ídolos que no tengamos ojos para ver los defectos que tienen y que ellos se afanan en tapar. De Sofía Vergara casi que nos sabemos su vida al dedillo. Es una de esas actrices a la que nuestros ojos no encuentran defectos. Una modelo perfecta. Y la verdad es que podría seguir considerándosela igual si no existieran fotos tomadas a traición dejando al descubierto alguna de esas imperfecciones que la hacen más humana y menos divina.

Todos conocemos también sus curvas. La colombiana es una mujer voluptuosa y sensual a la que le encanta enfundarse en vestidos entallados y con escotes muy muy pronunciados. Dejando claro que sí, que su fisionomía tiene curvas. Y muchas. Pero decíamos que hay fotos tomadas a traición, en el momento menos adecuado, con el ángulo menos propicio para dejar ver lo que de verdad somos y no para tirar por tierra un cuerpo esculpido a base de tesón en el gimnasio

Podría éste ser uno de esos casos. De los de los ángulos malos. Así lo queremos pensar. 

Ver a una celebrity de casual no tiene nada de extraño. Ellas también van al gimnasio y al supermercado. Comodidad asegurada con zapatillas deportivas. Facilidad de movimiento y ligereza con leggins de los de a mitad de pierna. Batido de los sanos, de los de vitaminas, para acompañar. El único toque chic, un bolso que no llegar a cuadrar con el resto de su atuendo, pero que podemos aceptar. No sabemos la intención del fotógrafo. Ni de la fotografía. El caso es que echamos de menos curvas. Las de sus caderas. Esas que contonea por alfombras rojas y no tan rojas. Las que marca con sus ceñidos. A las que nos tiene acostumbrados.