A Paula Galindo se le salen (y es literal): ¡Atención a la foto!

Se le ha ido de las manos, ¡qué pasada!

Las cosas no son lo que parecen en el orbe de los famosos. Según el pie con el que se hayan levantado o según el humor, ahí están los marcadores de las nuestras. O lo mismo un día dicen que abandonan esto de la fama y al siguiente se corrigen, que quien vive de esto y no conocen otra forma de seguir. En estas también anda Paula Galindo, la de los tips de belleza y archiconocida por las marcas de maquillaje y de transformación personal a base de pintura.

Las lágrimas de Pautips diciendo que dejaba de ser influencer, que abandonaba su papel de youtuber provocaron más llanto entre sus seguidores que el mayor de los dramas cinematográficos. Y resulta que se iba pero que no se fue. Que todo fue un malentendido. Que ella sin esto no es nada, y lo cierto es que es verdad. Por eso, una vez recuperada de su momento más blue vuelve a la carga con posteos y publicaciones al más puro estilo Galindo. Y es que se ve que el regreso a la fama nunca abandonada le proporciona ese estado zen de sonrisa de mentirijilla con la que aparece. Y aunque su atuendo peca un poco de niña buena, de motivos algo aniñados para su edad, el escote de su vestido dice lo contrario, uno de esos mensajes subliminales de alguien que está acostumbrado a maquillar la realidad y que cuenta con sus adeptos, y muchos.

Y es que la profesión de Paula, aunque la disfrace de lo que quiera, es jugar con esto, con lo que una persona es en verdad y con lo que se puede llegar a ser. Aunque sea a base de estilismos. O de maquillaje. La cosa es cambiar y parecer otra y a ella esto, se le da de lujo.