Sara Corrales se da un baño y te enseña ¡todo lo que tiene!

No tiene intención de ocultar nada

Cuando sabes que existen cuerpos como el de Sara Corrales el resto de las anatomías se quedan pequeñas tanto si se compara como si no se hace, no hay más que verlo.

Porque si una se pone a examinar con detalle todas las virtudes de la modelo se da cuenta de que lo suyo no es sólo un cuerpo bonito y unos ojos claros, es que el conjunto es tan armónico y tan perfecto que parece que no puede ser ni real.

No es de extrañar que la maniquí guste por vestir bikinis o cualquier traje de baño –siempre bajo la premisa de la menor tela posible- con cualquier excusa y en cualquier ocasión, como si de esta forma, además de enseñar curvas quisiera callar a todo el que en su día le criticó por perder las formas femeninas de su cuerpo para conseguir músculos más definidos a base de deporte, ¡qué mala es la envidia!

Ni un ápice de grasa, abdominales estilo ‘tableta de chocolate’ que todo el mundo busca y muy pocos logran y brazos de diez, así es como Sara Corrales se deja ver mientras se da un baño en la piscina, ¡como para no llevar bikinis o para no abusar de ellos!

Y es que Sara es de las que enseña sin guardarse nada y de las que puede hacerlo sin temor a quedar en evidencia.

Ha centrado su vida y su alimentación en lo equilibrado y lo sano, lo complementa con el deporte y lo ha convertido en su profesión y en una forma de vida que le proporciona buenos ingresos y motivos para estar en todos los saraos, aumentando caché y popularidad.

Y eso que la televisión y las marcas también se pelean por su atención y por su físico. Como para no usar bikini los 365 días del año, aunque sea pleno invierno.