El selfie secreto de Jessica Cediel con un escote de locura

La modelo no esconde nada

Cuando una dice que se dedica profesionalmente al modelaje, que es modelo, parece que está obligada a salir divina en todas sus publicaciones. Jessica Cediel cuenta en su currículum con esta profesión junto con la de periodista y presentadora, la misma persona guapa y atractiva en diferentes profesiones. Pero estabamos hablando de fotografías y de sus protagonistas. Y de lo fácil que, aparentemente, parece verse tan fantástica en ellas sin tener en cuenta todos los clic y los descartes que han sido necesarios para llegar a ese resultado. Pero, cuando hablamos de selfies, la cosa cambia.

Cuando mencionamos la palabra selfie a la mayoría se nos eriza el bello de los brazos. Algunos se inventan las excusas más estravagantes para evitar el momento y otros, cuando las excusas ya no sirven, entran en pánico y empiezan a sudar. Es lo que tiene los efectos secundarios de una fotografía a pocos centímetros de distancia de tu cara y cuyo resultado suele ser nefasto. Cediel no los teme a juzgar por sus publicaciones. Normal. Si yo fuera Jessica tampoco les tendría miedo. Qué mejor forma de plasmar una cara bonita que una fotografía tomada a un palmo de distancia de su nariz. Que se vea, que se vea todo y se vea bien. Y qué es eso del miedo a las imperfecciones del rostro cuando sabes que no las tienes. Y del escote. Que se note que es guapa de cabeza a los pies, o de cabeza a escote en el preciso momento selfie. Y eso que para las autofotos parece ser que la experiencia de las pasarelas como que no cuenta. Y que se sale o no se sale así. Habrá que seguir por lo menos, intentándolo. Aunque seguro que no es fácil llegar a los niveles de perfección de Cediel.