El vídeo más loco de Jessica Cediel: “¿En serio?” (y ojo a lo que se ve)

Su faceta menos conocida ve la luz

De ternura y momentos tiernos andan sobradas la mayor parte de nuestras asiduas. A veces, el papel de personaje público es tan extremo y tan al límite que cuesta creer que tengan corazón o que puedan actuar de determinada forma. Otras, en cambio, se derriten en caricias y carantoñas demostrando que hasta las que por error consideramos como la hermana pequeña de Cruella De Vill también saben de cariño y de cómo darlo. Jessica Cediel pertenece al grupo de las tiernas. De las que quiere a todo bicho viviente y se hace querer. De las que casi no ha roto un plato en toda su vida, y los rotos, mas bien han sido cositas sin importancia y que tienen arreglo.  

La presentadora, ahora que ha hecho público su voto de celibato, libre y escogido, parece que ha cambiado las caricias que antes prodigaba a su antigua pareja, Pipe Bueno, por la compañía siempre desinteresada y fiel de su perro, un pequeño yorkshire que, según la propia modelo, responde con sonidos, como si quisiera decir algo, a las caricias de su dueña. Y es que, la periodista ha reconocido en numerosas ocasiones que su autoestima todavía se encuentra lastimada después de una desastrosa operación de cirugía estética que tenía como objetivo aumentar el volumen de su trasero y que a punto estuvo de costarle la vida. Desde ese episodio, Jessica no se siente segura con su cuerpo, evita posados que evidencien los resultados, hoy ya corregidos, e incluso, habla del menoscabo que sufrió su relación después de pasar por quirófano. Quizá por eso su casta decisión. Quizá hoy en día su ánimo no está del todo recuperado y aún le falta un algo para volver a sentirse bien. De momento la compañía la tiene asegurada. Aunque tenga cuatro patas y responda con gruñidos.