Cabeza de campeón

¡Histórico! Con carácter y corazón, pese a estar 0-3 en el global, el Tottenham de Pochettino venció 3 a 2 al Ajax en el último segundo, con un triplete de Moura, y avanzó a la final de la Champions.

Don't worry, be happy. Los simpatizantes del Ajax entonaron de manera ensordecedora la canción de Bob Marley que sonaba por los altoparlantes del Johan Cruyff Arena durante el entretiempo. Sin embargo, el equipo holandés, lejos de ser feliz, se preocupó por un contexto que lo encontraba a tan solo segundos de hacer historia. En cambio, el Tottenham fue quien recibió el mensaje y lo cumplió al pie de la letra. Despojado de temores, con la feroz mentalidad que caracteriza a los clubes ingleses, revirtió un 0-3 en el resultado global y, finalmente, fue feliz. En la última jugada del encuentro, Lucas Moura, autor de un triplete inolvidable en el 3 a 2, instaló a los Spurs de Mauricio Pochettino en su primera final de la Champions League, donde se enfrentarán ante el Liverpool. 

No es casualidad que la Orejona se dirima entre dos representantes de la Premier League. Ambos demostraron templanza en los momentos más complejos y revirtieron sus respectivas series ratificando que el factor psicológico a la hora de afrontar un abultado resultado en contra marca la diferencia entre un buen equipo y uno estupendo. El Tottenham firmó una hazaña memorable con un sello que se vio en reiteradas ocasiones en la Champions. Cuando aparentemente todo esta perdido para un equipo, y no parece haber manera de revertir un marcador, los futbolistas se desenvuelven con mayor soltura, liberados de la presión por ganar y del miedo a perder, y el fútbol fluye con mayor naturalidad. Por eso, se observaron hazañas como la de hoy o la de ayer del Liverpool ante el Barcelona. 

El Ajax, desolado.

Los Spurs, desde el inicio, padecieron la asfixiante presión del Ajax sobre su línea defensiva, donde los belgas Jan Vertonghen y Toby Alderweireld mostraron sus limitaciones a la hora de salir jugando desde el fondo. La misma táctica utilizó el Manchester City en los cuartos de final. La noche se avecinaba de manera dura para los del argentino Pochettino. Y más aún cuando a los cinco minutos Matthijs de Ligt, el defensor del presente y el futuro y capitán del club holandés a sus 19 años, impactó de cabeza una pelota que arribó desde un córner para el 1 a 0 del partido y el 2 a 0 del marcador global. 

Pochettino, eufórico.

Con el envión anímico que implicó el primer gol, el conjunto de Ámsterdam optó por replegarse en su campo para esperar el momento de lanzarse a máxima velocidad rumbo al contraataque. Por esta vía, luego de la conducción de Donny van de Beek y el centro preciso de Dusan Tadic, el marroquí Hakim Ziyech venció a Hugo Lloris con un imponente zurdazo para el 2 a 0 parcial a los 35 minutos de la primera parte. 

Pese a los dos golpes, y al hecho de encontrarse 0 a 3 en la serie, antes del entretiempo los Spurs demostraron uno de los dos factores fundamentales de la remontada. El primero, la presencia de Heung Min Son y Lucas Moura. El surcoreano desequilibró por ambas bandas y se asoció con los dos laterales para generar la superioridad numérica y así desbordar. Mientras que el brasileño, la inapelable figura de la jornada se movió por la zona frontal del área pero sin otorgarle referencia de su posición a los centrales rivales. El segundo elemento clave fue el ingreso de Fernando Llorente para disputar el complemento en lugar de Victor Wanyama. El delantero español le permitió a su equipo, en más de una oportunidad, saltar la primera línea de presión con envíos aéreos que él se encargo de recibir y, a partir de allí, generar peligro con el arribo de los volantes. 

Luego comenzó el recital de Moura. A los 9 minutos de la segunda parte, el ex futbolista del PSG culminó un contragolpe del Tottenham, que inició a partir de un caño de Danny Rose, y venció a André Onana para marcar el 1-2. Desde entonces, el público local presenció con el correr de los minutos la lenta debacle moral del Ajax, que se volvía más vulnerable a medida que se acercaba al objetivo y el tiempo se le acababa al equipo inglés. Por eso, a los 13', una confusión entre el arquero camerunés y Lasse Schöne, le obsequió la pelota al delantero de 26 años, quien en una baldosa se quitó de encima a dos rivales y estampó el 2-2. 

Festejo de la hazaña.

A base de motivación, corazón y mentalidad ganadora, los Spurs no claudicaron en su intento de alcanzar por primera vez en su historia la final de la Champions. Cuando el reloj marcaba que había pasado un segundo de los cinco minutos adicionados por el árbitro alemán, Felix Brych, la pesadilla se convirtió en realidad para el Ajax, que contaba en la cancha con los argentinos Nicolás Tagliafico y Lisandro Magallán. Un envío desde atrás de mitad de cancha de Moussa Sissoko, que Llorente se encargó de convertirlo en un pase a Dele Alli, culminó con la pelota en los pies de Moura, quien por tercera ocasión remató de zurda (su pie menos hábil) para sentenciar el 3-2 y finalizar una hazaña de película. 

Pochettino, desatado.

El llanto de Pochettino de rodillas en el campo de juego, la emoción del lesionado Harry Kane en la platea y los once futbolistas del equipo holandés vencidos en el suelo mientras buscaban una explicación racional de lo sucedido, son las postales de un capítulo dorado en la historia del Tottenham. El primero de junio, en el Wanda Metropolitano, los Spurs buscarán escribir el último episodio y esperan que sea el de la gloria eterna.