La final de la Copa Libertadores entre River y Flamengo se jugará en Lima

Luego de una reunión de cuatro horas entre las partes implicadas, la Conmebol decidió trasladar la sede de la definición del certamen continental de Santiago de Chile a Perú. Conocé las razones.

La final de la Copa Libertadores 2019 no se disputará en Chile a raíz de los conflictos políticos, económicos, sociales e institucionales que se están produciendo allí. Lo que era un secreto a voces, fue oficializado luego de una reunión de más de cuatro horas entre la Conmebol, River, Flamengo, la Asociación del Fútbol Argentino y la Confederación Brasileña de Fútbol. De esta manera, se acordó que el título se dirimirá en la misma fecha, el sábado 23 de noviembre, pero la sede se trasladó a Lima.

En el cónclave, participaron el presidente del organismo que rige el fútbol sudamericano, Alejandro Domínguez, y el director de desarrollo, Gonzalo Belloso. De parte de las instituciones, estuvieron Rodolfo D’Onofrio, mandatario del Millonario, y su par del Mengao, Rodolfo Landim. Mientras que las Asociaciones fueron representadas por Claudio Tapia, de parte de la AFA, y Rogério Caboclo, por la CBF.

En el inicio de la asamblea, se acordó de manera unánime que la definición no debía llevarse a cabo en Santiago de Chile. Incluso, antes de la junta, directivos de la Conmebol habían solicitado un presupuesto para cancelar las reservas que había realizado en el país trasandino. Sin embargo, más tarde comenzaron a surgir las diferencias.

El ente continental propuso como alternativa primaria a Asunción y, en segundo lugar, a Lima. El elenco de Núñez planteó la posibilidad de mudar el escenario a Montevideo, mientras que el equipo de Río de Janeiro prefería que el partido se fuese en Paraguay o Perú.

Luego de que se desarrollara un cuarto intermedio, se optó por el Estadio Monumental de Lima como la opción más viable para albergar el encuentro. Uno de los argumentos, fue que no se quería repetir a La Nueva Olla como centro, ya que el próximo sábado se jugará allí la final de la Copa Sudamericana entre Colón e Independiente del Valle. Además, posee capacidad para más de 80.000 espectadores.

“Hubo consenso, rápido no fue. Venimos trabajando desde hace más de un año en la sede de Santiago y ahora tuvimos que encontrar la opción más viable. Ambos presidentes están haciendo un esfuerzo enorme por explicar y dar a entender las razones que nos llevan a tomar esta decisión", explicó Domínguez en conferencia de prensa.