Marco la diferencia

River la pasó mal en Curitiba y Marco Ruben fue el verdugo al anotar el gol por el que el Millonario cayó 1 a 0 ante Atlético Paranaense en la final de ida de la Recopa Sudamericana.

El Arena da Baixada fue el escenario de la pesadilla de River. El equipo dirigido por Marcelo Gallardo no logró hacer pie en Curitiba y, como consecuencia del gol de Marco Ruben, perdió por 1 a 0 ante Atlético Paranaense en la final de ida de la Recopa Sudamericana. La entidad de Núñez exhibió un bajo rendimiento durante una noche donde Franco Armani permitió que la serie continúe abierta. El duelo de vuelta se llevará a cabo el próximo jueves 30 de mayo en el Monumental.

El partido comenzó de manera accidentada para el Millonario. Luego de sacar del medio, un resbalón de Enzo Pérez propició el robo de la pelota de Lucho González, quien condujo la acción y remató desde afuera del área, obligando la reacción de Armani para desviar el potente disparo al lateral. De inmediato, el visitante respondió con un tiro lejano de Nicolás De la Cruz que el arquero, Aderbar Santos, controló en dos tiempos.

Ruben

 

Durante los primeros minutos del encuentro, el equipo argentino exhibió la intensidad que lo caracteriza a la hora de atacar y de presionar tanto a la defensa, como también a Lucho González, para evitar que el Paranaense logre construir los ataques desde la primera línea. Los dirigidos por Gallardo comenzaron a sufrir reiteradas imprecisiones como consecuencia de no estar habituado al césped sintético del Arena da Baixada. Por lo tanto, perdían la posesión con una rapidez poco habitual.

Armani

Luego, comenzó una pesadilla para River y de la cual no logró despertarse jamás. La sociedad conformada por el lateral izquierdo, Renan Lodi, y el extremo por el mismo sector, Rony, generó superioridad de manera constante por el carril derecho del visitante y constituían el origen de cada ocasión ofensiva del local. De esa manera, a los 25 minutos, se construyó el gol del Paranaense: Bruno Guimaraes habilitó al marcador de punta, quien ingresó con libertad al no contar con la persecución de Exequiel Palacios y envió un centro que recaló en su compañero de banda, que asistió a Marco Ruben para marcar el 1 a 0. El delantero argentino, mientras perdía el equilibrio, remató de zurda sin controlar la pelota y confirmó la afamada ley del ex (jugó en River entre 2007 y 2008)

Cinco minutos más tarde, Lodi envió un centro, el cual superó a González y se desvió en el pie derecho del ex atacante de Rosario Central, quien ingresaba por detrás, y el balón se fue rozando el poste izquierdo de Armani. El Millonario culminó la primera parte con el control territorial, pero sin inquietar a la defensa de la entidad de Curitiba.

Recopa

 

En el complemento, Paranaense continuó utilizando la misma fórmula: generaba amplitud con los laterales y extremos y, de esa manera, encontraba resquicios por el medio para finalizar las acciones ofensivas. A los 10’ del segundo tiempo, Lodi inició una jugada desde su propio campo y, luego de realizar una pared con Nikao, remató dentro del área obligando una nueva atajada de Armani, quien se erigió como una de las figuras del encuentro. En el siguiente ataque, el arquero desvió un tiro libre con peligro de Guimaraes.

Casco

 

Gallardo intentó apaciguar la superioridad generada por el equipo brasileño por el sector derecho de la defensa con el ingreso de Fabricio Angileri por Camilo Mayada (Milton Casco pasó a ocupar la posición del uruguayo). Sin embargo, los dirigidos por Tiago Nunes siguieron gozando de los desbordes de Rony y Lodi, quien sería pretendido por Diego Simeone para reemplazar a Filipe Luís y Lucas Hernández en el Atlético de Madrid. Además, a 10 minutos del desenlace, el árbitro del duelo, Wilmar Roldán, revisó una acción en el VAR y expulsó a Casco por una agresión al extremo izquierdo del rival antes de la ejecución de un tiro libre.

River se marcha de Curitiba con más de una duda en cuanto al funcionamiento del equipo, pero con la certeza de que el resultado podría haber sido más abultado. La falta de eficacia del Paranaense y la actuación de Armani permitieron que el Millonario regrese a Buenos Aires con la serie abierta y con la esperanza intacta de conquistar la Recopa Sudamericana.