A la espera de Soso, San Lorenzo revirtió el partido y venció a Patronato

En Paraná, el Ciclón se repuso del gol de Julián Chicco y, volviendo a beneficiarse de los contragolpes, se impuso 3-1 ante el Patrón con los tantos de Óscar Romero, en dos ocasiones, y Ádam Bareiro.

En el estadio Presbítero Bartolomé Grella de Paraná, en el marco de la primera jornada de la Zona A de la Copa Superliga, San Lorenzo se benefició de una serie de destellos de jerarquía individual, revirtió el resultado y derrotó 3-1 a Patronato.

El elenco de Boedo comenzó el partido con una postura dominante, pero, con la progresión del encuentro, cedió la iniciativa a raíz de la estrategia ofensiva de su rival y debido a que inquietó con más frecuencia llevando a cabo contragolpes, un denominador común teniendo en consideración los dos anteriores compromisos.

La búsqueda ofensiva del Ciclón contaba como protagonistas a los gemelos Romero: Óscar iniciaba recostado en el sector derecho, pero se centralizaba y liberaba el callejón para permitir las proyecciones de Gino Peruzzi. Mientras que Ángel, más que oficiar como un acompañante de Ádam Bareiro, salía del área de manera reiterada para asociarse con su hermano.

El equipo dirigido interinamente por el trinomio compuesto por Hugo Tocalli, Leandro Romagnoli y Alberto Acosta se replegaba en un 4-4-1-1 sin la tenencia de la pelota. En este escenario, no ejercía una presión sobre los defensores contrarios, pero Óscar Romero se establecía encima de Damián Lemos. Ángel, por su parte, retrocedía por la derecha.

Luego de resultar ileso tras unos pasajes en los que no hallaba las vías para huir del asedio inicial, el conjunto de la provincia de Entre Ríos empezó a circular el balón y orientó los ataques hacia el flanco izquierdo, donde inquietaba con las intervenciones de Santiago Rosales.

Pese que compartía la delantera con Hugo Silveira, Cristian Tarragona optaba por retroceder para no brindarles referencias a Fabricio Coloccini y Gonzalo Rodríguez y participaba de la gestación del juego rebotando la pelota y ofreciéndose como una opción de apoyo para sus compañeros, en especial para Rosales.

El Patrón, que se refugiaba en un 4-4-2 sin la posesión, intentaba impedir las salidas desde el fondo de su contrincante. La intención era obligar a los defensores a recurrir a los envíos aéreos para asediar a Bareiro y los Romero y adueñarse de los balones divididos.

Después de un período sin un claro dominador, donde reinaban las imprecisiones en ambos lados, Patronato consiguió inaugurar el marcador en una jugada detenida. A los 24 minutos, Julián Chicco ejecutó un tiro libre frontal y ensayó un remate que ingresó en el ángulo superior derecho del arco de Sebastián Torrico y marcó el 1-0.

Aunque padecía la escasa imaginación para elaborar juego, un déficit que se agudizó tras la conquista del local, San Lorenzo logró reestablecer el empate. A los 35’, luego de que Coloccini se impusiera en un duelo aéreo defensivo frente a Silveira, Óscar Romero lanzó un envío teledirigido desde la izquierda hacia Bareiro, quien obtuvo un rédito de una defectuosa salida de Matías Ibáñez y, con la valla a disposición, anotó el 1-1.

En el complemento, el cotejo ingresó en un terreno de imprecisiones y se asemejó a lo sucedido en la antesala al gol de Chicco, donde ninguno de los equipos imponía un predominio en el desarrollo. En consecuencia, se reiteraban los avances con desenlaces infructíferos.

Patronato intentó aprovecharse de la monotonía del partido, pero desperdició una ocasión para volver a establecer una nueva diferencia. A los 25’, Nicolás Delgadillo profundizó por la derecha y envió un centro que encontró a Silveira, que resistió de espalda el marcaje de Coloccini y propició la aparición de Rosales, quien disparó desde la medialuna y exigió la reacción de Torrico.

En un panorama adverso, donde no conseguía realizar los ansiados contragolpes que le dieron resultados con anterioridad, Tocalli determinó la entrada de Adolfo Gaich, quien, tras haberse rehabilitado de una lesión, reemplazó a Bareiro y adquirió una relevancia determinante.

A los 38’, tras un pase de Bruno Pittón que recorrió el callejón izquierdo, el delantero de la Selección Argentina Sub 23 defendió el balón, desairó a Leandro Marín con un caño y, tras entrar al área, asistió con un pase hacia atrás a Óscar Romero, quien conectó en el punto del penal y firmó el 2-1.

En el ocaso del enfrentamiento, San Lorenzo sentenció la victoria con una obra de exhibición de Óscar Romero. A los 44’, luego de una recuperación frente a Lautaro Comas, el volante paraguayo observó que Ibáñez se encontraba lejos de su posición, remató desde atrás de la mitad de la cancha y su excelsa pegada de larga distancia le permitió decretar el 3-1.

De esta manera, mientras los directivos de las instituciones analizan el futuro inmediato del certamen, el Ciclón comenzó con el pie derecho su camino en la Copa Superliga y cosechó su tercer triunfo consecutivo y en la misma cantidad de presentaciones en el interinato de Tocalli, Romagnoli y Acosta.

Formaciones:

Patronato: Matías Ibáñez; Christian Chimino, Leandro Marín (ST 41’ Gabriel Compagnucci), Oliver Benítez, Mathias Abero; Lautaro Comas, Damián Lemos, Julián Chicco (ST 19’ Nicolás Delgadillo), Santiago Rosales (ST 33’ Gabriel Díaz); Hugo Silveira y Cristian Tarragona. Entrenador: Gustavo Álvarez.

San Lorenzo: Sebastián Torrico; Gino Peruzzi, Fabricio Coloccini, Gonzalo Rodríguez, Bruno Pittón; Oscar Romero, Gerónimo Poblete (ST 34’ Lucas Menossi), Diego Rodríguez, Juan Ramírez (ST 29’ Ignacio Piatti); Ángel Romero y Ádam Bareiro (ST 19’ Adolfo Gaich). Entrenador: Hugo Tocalli.

Goles: PT 24’ Julián Chicco (PAT) y 35’ Ádam Bareiro (SLO). ST 38’ y 44’ Óscar Romero (SLO).

Amonestados: ST 29’ Bruno Pittón (SLO), 33’ Christian Chimino (PAT) y 49’ Adolfo Gaich (SLO).

Árbitro: Pablo Echavarría.

Estadio: Presbítero Bartolomé Grella (Paraná).