Messi le señala y firma su sentencia, después del Barça-Celta

El jugador no se anda con tonterías

El entrenador del Barcelona, Ernesto Valverde, elogió la perfecta actuación de Lionel Messi tras sus tres goles, entre ellos dos magníficos lanzamientos de falta, que ayudaron a vencer al Celta de Vigo por 4-1 y a volver a poner al equipo en cabeza de la liga.

La convincente victoria por 4-0 del Real Madrid en Eibar el sábado había mantenido la presión. Messi dio al Barça una ventaja temprana desde el punto penal, sólo para el Celta, en su primer partido bajo la dirección del nuevo seleccionador Oscar García, para empatar a través de un tiro libre de Lucas Olaza.

El creador de juego argentino, sin embargo, produjo su propio lanzamiento de falta para que el Barça volviera a poner al Barça en cabeza en el descanso.

Messi completó su triplete, igualando el récord de Cristiano Ronaldo de 34 años en LaLiga, cuando realizó otro impecable gol a balón parado poco después de la reanudación.

Sergio Busquets, que había sido suplente en la primera parte, se estrelló en un cuarto puesto a finales de la segunda mitad, cuando el Barcelona volvió a la cima por diferencia de goles por encima del Real Madrid.

Valverde aseguró que con el astro argentino en sus filas todo es posible y que en el partido había dominado a la perfección el balón. El otro día tuvieron una dolorosa derrota que para el técnico supuso una ola de peticiones de despido, de hecho el propio Messi puso el nombre del sustituto del técnico encima de la mesa, y esto no es un secreto para nadie. En este momento el vestuario sigue mucho más a Leo que al míster y a pesar de que siguen líderes en la tabla de clasificación esto no es una buena noticia, porque un equipo que no sigue a su entrenador, es un equipo condenado a no entenderse. Bartomeu anunció su total e incondicional confianza en Valverde, porque siempre ha aportado equilibrio en el vestuario, y esto había sido así hasta esta temporada que los ánimos están mucho más revueltos. De hecho parece que cada vez la afición ve jugar a un equipo distinto cada vez que saltan al campo, y esto a la larga no es sostenible.

Messi no le quiere, por mucho que el técnico se acerque, el vestuario está con el argentino, salvo Rakitik que está ya más pendiente de su futura venta, algo sobre lo que Messi también ha opinado ya que aseguró que en la plantilla se está para jugar y quien no ya sabe donde está la puerta.